HISTÓRICO
La pobre viejecita
Carlos Lopera Pérez | Publicado el 17 de septiembre de 2010
Érase una Pobre viejecita sin nadita que comer, sino carnes, frutas, dulces, tortas, huevos, pan y pez… Bebía caldo, chocolate, leche, vino, té y café, y la pobre no encontraba qué comer ni qué beber…

Para que a Rafael Pombo se le ocurriera escribir estos versos hace más de un siglo, seguro era porque no tenía plata ahorrada en los bancos. De ser cliente de los bancos colombinos, seguro Rafael Pombo no se la habría montado a la Pobre viejecita.

Igual que la Pobre viejecita de Rafael Pombo, los Pobres banqueritos colombianos, quienes en el 2009, en medio de la peor crisis de la historia, apenitas se ganaron 2.820 millones de dólares, salieron ahora a decir que es urgente retirar el impuesto del cuatro por mil. Seguro los Pobres banqueritos ya no ven sobre la mesa, más platica que ganar.

¡Qué lindos los banqueritos colombianos! Todos ellos tan hermosos, tan bien relacionados: Tienen a Asobancaria para decir lo que de a uno no pueden decir. Tienen congresistas, ex ministros de Hacienda y hasta al Presidente haciendo la vuelta para darles gusto.

Ya se les olvidó a los Pobres banqueritos que el impuesto del cuatro por mil fue creado inicialmente para que con la crisis de hace unos años no desaparecieran los bancos. Los colombianos nos tuvimos que meter la mano al dril para salvar a los que por años nos ordeñaron.

Piden los Pobres banqueritos que quiten el cuatro por mil, supuestamente para que más colombianos tengan cuenta de ahorros. Extrañamente no saben que el 42% de los colombianos no tiene cuenta de ahorros porque son pobres y prefieren comprar seis bolsas de leche, antes que pagar la cuota de manejo, la que solo les permite hacer filas para que les entreguen menos plata de la que les consignan. Paradójicamente, los Pobres banqueritos olvidan que el 4 por mil no lo pagan los pobres, pues manejan movimientos mensuales diez veces más bajos, que los $8’594.000 que fija la ley para no pagar el impuesto.

Los Pobres banqueritos, todos reunidos en múltiples foros, han asegurado que el 4 por mil es un impuesto antitécnico. Lo raro es que con ministros y decanos a bordo, nadie en el mundo ha podido encontrar un impuesto técnico. Sospechan los gurús, que todo impuesto es antitécnico para el que lo paga, por eso se cree que es impuesto, de lo contrario no habría que imponerlo. ¿O será que un impuesto antitécnico es el que tienen que pagar los bancos y un impuesto técnico es el que pagamos el resto de los colombianos?

Como el pobre es “de malas”, seguro el 4 por mil lo van a desmontar, generando un hueco fiscal de 4 billones de pesos en el fisco nacional. Lo importante sería que Asobancaria, tan creativa ella, ayude a inventarse un impuesto “técnico” para reemplazarlo, que sea pagado por los ricos, pues de cobrarles este impuesto a los pobres, menos plata les va a quedar para abrir cuentas en los bancos.