HISTÓRICO
La primavera paisa
  • La primavera paisa
Jorge Giraldo Ramírez | Publicado el 13 de noviembre de 2011

No sé si la primera vez que se usó la metáfora de la primavera para un acontecimiento político haya sido la protesta de Praga en 1968, pero sí es la más famosa. Ahora revivió para las formidables y, más sangrientos de lo que dicen, movimientos insurreccionales en El Magreb y Siria. La voy a usar para hablar de las elecciones en Antioquia, con las debidas proporciones. Al fin y al cabo, por estas veredas tampoco hay veranos ni inviernos propiamente dichos.

A los analistas políticos que piensan por el ombligo bogotano les pareció que el hecho más importante del 30 de octubre había sido la elección de Gustavo Petro. No estoy de acuerdo. Bogotá llevaba 8 años votando por la izquierda y en 2011 hizo lo mismo. Algunos piensan en la militancia de Petro en el M-19, pero aún en armas este movimiento tenía más creencias democráticas que el Partido Comunista, del cual surgió el anterior alcalde Lucho Garzón.

Me parece que los hechos electorales más importantes del país se presentaron en Antioquia. Lo de Bello está claro. Es la primera victoria del voto en blanco desde que esta opción tiene fuerza vinculante. Además, no se trata de ningún pueblo pequeño. Bello es una de las 15 ciudades más populosas del país y es mayor que muchas capitales de departamento.

El segundo caso fue Medellín. La acción decidida del alcalde Alonso Salazar, haciendo uso de sus funciones constitucionales y siguiendo la pauta trazada por el Ministerio del Interior, permitió ilustrar a la ciudadanía acerca de manos oscuras en la campaña política. Pero fueron los propios ciudadanos los que hicieron la tarea. Y no fue minúscula. 500 mil votantes no quisieron vender su conciencia a cambio de rebajas en el predial y los servicios públicos, eliminación de las fotomultas y contratos directos con las juntas de acción comunal. Eso es corrupción, como acaba de señalarlo el analista Fareed Zakaria para el caso de Estados Unidos ( Time , 07-11-11).

El Centro Nacional de Consultoría encontró que el 74% de los habitantes de Medellín estaba satisfecho con el resultado electoral ( CM& , 31-10-11), lo que confirma esta proporción en la expresión ciudadana. Pero tan relevante como esto es la composición partidaria de los votantes de Aníbal Gaviria. Según la encuesta que más acertó en Medellín -Invamer Gallup- Gaviria tuvo apoyos similares a los de su principal contrincante dentro del Partido Liberal y el Partido de la U, pero prácticamente cuadruplicó su preferencia entre aquellos que se identificaban con otros partidos, esto es Verde, ASI, Polo y demás.

Finalmente, está Antioquia. La figura de Sergio Fajardo es muy familiar para los antioqueños, como lo demuestran sus índices de reconocimiento, y tal vez esto haya ocultado la novedad y la magnitud de su triunfo. Es la primera vez que un candidato de origen diferente a liberal o conservador gana la Gobernación; triunfando además en la mitad de los municipios antioqueños.

Al final, lo más significativo es que los antioqueños optaron por una alianza que prometió gobernar en llave para bien del departamento y de Medellín. Todos tenemos claro que Antioquia y Medellín se necesitan mutuamente, y esperamos que Fajardo y Gaviria honren esa promesa.