HISTÓRICO
¿La vivienda popular llega al "estrato cielo"?
  • ¿La vivienda popular llega al "estrato cielo"? | Julio César Herrera | El dedo apunta al sitio en que se prevé la construcción de una torre de apartamentos de Vivienda de Interés Prioritaria (VIP). Los vecinos no creen que ese sea el destino final del inmueble, porque Castropol, en donde está situado el proyecto, es de estrato 6, y los costos de vivir allí son muy onerosos.
    ¿La vivienda popular llega al "estrato cielo"? | Julio César Herrera | El dedo apunta al sitio en que se prevé la construcción de una torre de apartamentos de Vivienda de Interés Prioritaria (VIP). Los vecinos no creen que ese sea el destino final del inmueble, porque Castropol, en donde está situado el proyecto, es de estrato 6, y los costos de vivir allí son muy onerosos.
Germán Jiménez Morales | Publicado el 11 de marzo de 2011

En Medellín ya no es raro ver a constructores privados que ponen a soñar a familias de escasos recursos con la idea de vivir en exclusivos y costosos sectores de clase alta.

El caso más reciente ocurre en Castropol, de El Poblado, en donde la Curaduría Cuarta anticipa que, a más tardar el próximo martes, le dará vía libre a un edificio, de 15 pisos, para Vivienda de Interés Prioritaria (VIP). Por restricciones legales, el precio por apartamento no puede pasar de los 37 millones 492.000 pesos.

El lote tiene 900 metros cuadrados y cuenta con una casa, de 237 metros cuadrados en arquitectura española, que se volverá polvo para darle paso a una torre con 77 apartamentos, entre los 41,87 y los 43,21 metros cuadrados.

El vecindario del proyecto es de lujo: 11 edificios, con 169 apartamentos, 16 casas campestres y dos hoteles que suman 89 habitaciones.

El sello de exclusividad es medible en dinero. El barrio es de estrato 6. Hay casas de 500 y 600 millones de pesos, al igual que apartamentos, de 150 metros cuadrados, por los que piden más de 350 millones de pesos. Una cuenta típica de servicios públicos vale entre 400.000 y 550.000 pesos mensuales. Los impuestos prediales marcan, tranquilamente, los 600.000 y 700.000 pesos trimestrales. Por allí no ruedan buses, busetas o colectivos. Y cada familia, en promedio, tiene de 2 a 3 carros.

La solicitud de licencia fue radicada el 14 de diciembre de 2010, por una pareja de esposos. Juan David Gómez, el encargado del trámite en la Curaduría, le dijo a este diario que, a pesar de la oposición de los vecinos al proyecto, el mismo será aprobado. Él es conciente de que se trata, según sus propias palabras, "de una Vivienda de Interés Prioritaria situada en una zona de estrato cielo".

Añade que el marco jurídico para aprobar el proyecto es como una pirámide, en cuya cúspide está una norma de carácter nacional, el Decreto 2060 de 2004, que prima sobre la municipal.

Otra cosa piensan Javier Ignacio y María Cecilia, dos voceros de los vecinos afectados. Ellos afirman que la Alcaldía de Medellín dejó sin piso legal esta obra, al expedir, el 5 de enero de 2011, el Decreto 012. Que en el polígono 235 de El Poblado, al que pertenece el lote, no se puede desarrollar vivienda prioritaria. Que dudan, respetuosamente, de la capacidad de los nuevos propietarios para soportar las cargas tributarias y los onerosos servicios públicos.

Que les falta confianza en la Curaduría Cuarta, porque en el pasado aprobó un proyecto multifamiliar, de ocho pisos, que al final terminó convertido en un hotel de 12 pisos. Y que, bueno, si aquí se llegare a presentar un engaño similar, ¿qué pueden hacer los ciudadanos y cómo respondería la Curaduría?

Parte de la preocupación de los vecinos es la misma de la Alcaldía de Medellín, que ha visto cómo el Decreto 2060, que se orienta al desarrollo de programas masivos de vivienda popular, se ha venido aplicando en la ciudad "de manera indiscriminada, para desarrollos multifamiliares aislados, predio a predio", desvirtuando así la finalidad de la norma.

A la administración le inquieta que se estén pasando por la faja normas municipales relacionadas con la altura de las edificaciones, las obligaciones de estacionamientos vehiculares y las densidades definidas para los distintos polígonos o unidades de actuación urbana. De ahí el freno de mano que intentó poner, el 5 de enero, con su Decreto 012, el cual, anota Juan David Gómez, de la Curaduría Cuarta, no cobija al proyecto de Castropol.

Aunque los vecinos desconfían del destino final del proyectado inmueble, la Curaduría se basa en el principio de la buena fe y le cree a la pareja que solicitó la licencia. Esta declaró, bajo la gravedad del juramento, "que el proyecto sometido a consideración se destinará a Vivienda de Interés Prioritaria".

Los vecinos también quieren creer en esto, pero es que en sitios de la ciudad, como la igualmente exclusiva frontera entre Envigado y El Poblado, hay un proyecto de VIP, con apartamentos de 30 metros cuadrados, vendidos a 38 millones 990.000 pesos. Hasta ahí pinta normal. Sin embargo, es obligatorio adquirir el parqueadero, que cuesta 30 millones de pesos. Y como la propiedad la entregan en obra negra, para hacerla habitable se requieren entre 5 y 10 millones de pesos más. Total, esta opción de techo para los más pobres, en "estrato cielo", termina costando cerca de 79 millones de pesos.

Adicionalmente, los quejosos encontraron que el valor promedio del metro cuadrado construido en la planeada obra es una rara ganga en Medellín: 881.736 pesos. El promedio para 23 proyectos de interés social y de interés prioritario en el Área Metropolitana, y sin acabados, está en 1 millón 245.353. Según el cuadro que presentan, el metro cuadrado en Castropol, de El Poblado, sería hasta más barato que los 955.556 pesos de una obra en Pajarito. ¿Sí será?