HISTÓRICO
LAS PARÁBOLAS DEL PERDÓN Y LA ALEGRÍA
  • LAS PARÁBOLAS DEL PERDÓN Y LA ALEGRÍA |
    LAS PARÁBOLAS DEL PERDÓN Y LA ALEGRÍA |
Por JUAN PABLO CARDONA Q. | Publicado el 14 de septiembre de 2013

Cómo no destacar en el evangelio de la Misericordia (Lucas 15) el interés de Dios por recuperar lo que se ha perdido, por centrar en los relatos de las parábolas del perdón, un Dios lleno de ternura y bondad ante la miseria humana del pecado.

Cómo no destacar el ambiente de fiesta con que se celebra la recuperación de lo perdido: "la oveja perdida y encontrada, la moneda perdida y encontrada y el hijo perdido o muerto y encontrado o vuelto a la vida". Las tres fiestas corroboran el gozo de Dios por los pecadores encontrados.

Cómo no detenernos y contemplar con ternura la imagen del pastor que vuelve con la oveja sobre los hombros. Cómo no ver la gran humanidad al ver a la mujer revolcando la casa y buscando la moneda y después la reunión celebrativa con amigas y vecinas. Cómo no ver la gran fuerza emotiva e impresionante de la celebración del Padre que acoge al hijo libertino. Cómo no alegrarnos nosotros porque hay evidencias claras y contundentes que así es nuestro Padre Dios.

Hoy se nos invita a reconocer nuestra realidad débil y pecadora. Pero se nos invita, inmediatamente, a contemplar y agradecer la misericordia de Dios, sin ella no podríamos hacer nada.

Vale la pena potenciar el espíritu de oración que nos haga sentir hijos amados del Padre. Vale la pena vivir la Eucaristía como la mesa que el Señor Misericordioso nos prepara con todo amor, la mesa que celebra nuestra recuperación. Y vale la pena valorar el sacramento de la reconciliación como el signo de acogida al hijo que retorna.

El acento está puesto, pues, en la alegría, pero no en una euforia pasajera como la que a veces vivimos en esta sociedad, sino concretamente en la alegría producida por la conversión de un pecador, la alegría de Dios, la alegría del hombre que encuentra a Dios en su vida y se convierte: "los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo".

Las parábolas del perdón iluminan la actitud de la Iglesia que perdona los pecados de los hombres, rompe sus barreras religiosas y convoca a los perdidos a su reino. ¡Que más proceso de paz que este….