HISTÓRICO
Lecciones de la 30 para salvar la 43A
  • Lecciones de la 30 para salvar la 43A | Así luce hoy el corredor de la calle 30, en Belén, donde los árboles sembrados empiezan a dar follaje. FOTO HERNÁN VANEGAS
    Lecciones de la 30 para salvar la 43A | Así luce hoy el corredor de la calle 30, en Belén, donde los árboles sembrados empiezan a dar follaje. FOTO HERNÁN VANEGAS
Por LEÓN J. SALDARRIAGA L. | Publicado el 24 de junio de 2013

El corredor de la 30, en Belén, que se intervino para dar paso al metroplús, hoy luce amable para el peatón, con árboles en crecimiento, pero quienes vivieron el drama de la construcción creen que hay lecciones dolorosas que no se deben repetir en el tramo 2B de Envigado.

Habitantes y comerciantes creen que en otros sectores se puede atenuar el "desbarate" que llevó a muchos a la quiebra, pero admiten que "la arborización está bonita, pues antes había sectores muy pelados".

Esta es la percepción de Jairo León Álvarez, administrador de la Ferretería Servillaves, quien dice que de todos modos se perdieron árboles hermosos.

Pero lo que le pareció el error más grave es que desbarataban todo de una vez, anulaban el 80 por ciento del comercio y se quedaban tres meses en un punto sin tocar el resto.

"La idea es que cojan una cuadra y la terminen, en lugar de meter máquinas y dejar el tierrero a todos", afirma Álvarez, quien tuvo que echar trabajadores y vender la finca para poder sostener su negocio.

Pero la ingeniera Zoe Berrío, coordinadora del proyecto de la Conexión Industriales, ve difícil hacer la obra por pedazos y precisa que cuando se trata de redes se puede coger una sola cuadra, porque deben ser continuas y dependen de tramos largos. "Se puede manejar pero no es tan sencillo, depende del tema constructivo y del plazo de los contratos", dice.

En cuanto al pedido de mayor socialización expuesto en la 30 y reclamado por habitantes del sector del túnel verde de Envigado, la ingeniera ambiental del Metroplús Leidy Silva Parra asegura que esa actividad ha sido amplia, con 35 reuniones en las que se explicó la intervención forestal.

Observa que también se adelanta un proyecto de apadrinamiento de árboles con empresas, y destaca que primero se verifica la necesidad de la tala, aún con el permiso del Área. "En un tramo de 10 metros vimos que era innecesario talar 4 árboles (un naranjo, un arizá, un noro y un mango) y se dejarán integrados al diseño paisajístico", dice.

Otra réplica es que la comunidad se apropie de lo compensado porque, según Zoé Berrío, en algunos sectores se roban ejemplares recién plantados.

María Arroyave, habitante de Belén, reconoce que ya se nota el cambio en la 30 y le gusta caminar bajo la sombra que empiezan a regalar guayacanes, madroños, carboneros, almendros, samanes, caobos, chiminangos y peros de agua. "Duele que corten uno solo, pero el entorno mejoró", expresa.

La ingeniera Leidy Silva Parra precisa que en la 30 se talaron 534, hubo 143 traslados y 848 siembras nuevas, que tienen entre 3 y 4 años. "Ya cerramos los expedientes y al Municipio le toca el mantenimiento, desmalezar y fertilizar", agrega.

Un recorrido por toda la 30, desde Industriales hasta la U. de Medellín, hace visible que la mayoría de los 848 sembrados en los extremos de la vía y a orillas de la quebrada Altavista, están llenos de vida.

Beatriz Martínez, ama de casa, repara que el sector donde han "pelechado" menos es de la carrera 80 hasta la Universidad y pide a la comunidad que no les eche basura.

Quien lo creyera, Álvarez, el comerciente, reclama que ya es hora de que poden los del corredor central.