HISTÓRICO
LEVANTARSE DE LA MESA
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Por SANTIAGO SILVA JARAMILLO | Publicado el 06 de febrero de 2013

El escepticismo ha definido la actitud general de la mayoría de los colombianos respecto a las negociaciones que el Gobierno Nacional adelanta con las Farc en La Habana. En efecto, aunque algunas encuestas han mostrado un apoyo importante al proceso, al preguntar por la confianza en el éxito del mismo o los resultados esperados, los ciudadanos son bastante pesimistas.

Pero esto no es una sorpresa; la larga historia de desengaños alrededor de las negociaciones con las guerrillas bien explica nuestras reservas. Peor aún, nuestro escepticismo no ha sido defraudado; la manera como se ha dirigido este último intento nos ha recordado por qué no le creíamos en primer lugar.

Sin embargo, todo lo empeora la actitud complaciente del Gobierno respecto al secuestro de dos policías por parte de las Farc y la violación de su propia tregua unilateral en diciembre y enero. En el primer caso, la guerrilla había declarado que dejaba atrás el secuestro para cumplir una de las supuestas condiciones que Santos había puesto al inicio de los diálogos. No lo cumplieron entonces, pues las denuncias de secuestrados anónimas superan los cientos; ni ahora, con su supuesto y cínico "derecho a retener policías y militares".

Lo que el Gobierno no ha planteado con claridad, y que resulta fundamental para los colombianos e incluso para las Farc, es el límite luego del cual se levantaría de la mesa. De hecho, la ausencia de fundamentales claros ha permitido que la guerrilla continúe sus actividades criminales con tranquilidad mientras sus negociadores ganan tiempo y obtienen prerrogativas en Cuba.

El problema es que luego de dos años de un gobierno con resultados mediocres, el presidente Santos le ha apostado todas sus fichas por una reelección al desarrollo del proceso con las Farc. En esencia, esto supone entregarle un enorme poder político a Iván Márquez y los negociadores del grupo guerrillero. Ellos, que son de todo menos tontos, saben muy bien la cómoda situación en la que se encuentran y las acciones de los últimos días demuestran que harán todo lo que puedan para sacarle el mayor provecho.

Y los colombianos seguimos preguntándonos, ¿hasta dónde aguantará el Gobierno?

@santiagosilva