HISTÓRICO
Lo que en Antioquia y Medellín esperan de Santos y León Riaño
  • Lo que en Antioquia y Medellín esperan de Santos y León Riaño | Medellín, ciudad innovadora en proyectos de beneficio social, se ve agobiada por fenómenos de delincuencia. Cada vez hay mayor inversión, pero el reto es de largo aliento. FOTO EDWIN BUSTAMANTE
    Lo que en Antioquia y Medellín esperan de Santos y León Riaño | Medellín, ciudad innovadora en proyectos de beneficio social, se ve agobiada por fenómenos de delincuencia. Cada vez hay mayor inversión, pero el reto es de largo aliento. FOTO EDWIN BUSTAMANTE
Por GUSTAVO OSPINA ZAPATA, NELSON MATTA COLORADO Y JUAN CARLOS MONROY | Publicado el 01 de abril de 2013

La primera visita del presidente Juan Manuel Santos y del general José Roberto León Riaño, el pasado marzo, estuvo antecedida por un fin de semana con 31 homicidios en Medellín, el doble secuestro y posterior asesinato, con crueldad, de dos niños de 11 años en la comuna 13, además de la muerte, por una bala perdida, del bicicrosista José Daniel Buitrago. Esta vez el panorama no se ve menos cruento, aunque el número de crímenes no sea tan elevado.

De hecho, el miércoles y el viernes santos no hubo homicidios y el lunes y el martes se dieron dos casos.

Pero los sucesos de violencia acaecidos el fin de semana ensombrecieron el panorama y los retos del director de la Policía, que llega por segunda vez a despachar en la ciudad, y del Presidente, que lo acompaña hoy, son de gran dimensión. Se busca marcar diferencia en la lucha contra la criminalidad, como de hecho se notó en la primera intervención en la capital antioqueña, cuando en pocos días se lograron resultados de impacto.

El más sonoro fue la captura en Urrao, el martes 19 de marzo, de alias "Carlos Pesebre", señalado de ser el cabecilla generador de hechos de violencia en las comunas 13, 7, 11, 12 y 16 y los corregimientos Altavista y San Cristóbal.

Tras él llegaron las de alias "Raúl", cabeza del manejo del microtráfico en El Picachito; alias "100", cabecilla de Los Urabeños, y del narcotraficante Pablo Lehder Escobar, además del abatimiento de "Alex 15", líder de Los Rastrojos.

En esa semana, entre el 18 y el 24 de marzo, León Riaño reportó la captura de 419 personas, entre ellas 370 en flagrancia, y logró una reducción del 29 por ciento en los homicidios, entre otros resultados. El General, para muchos, logró poner orden en casa y se fue como héroe. La percepción de la seguridad en Medellín mejoró con su presencia.

Otro panorama
Tres hechos graves sacudieron el Valle de Aburrá el fin de semana y que se esclarezcan y se capturen a los responsables es lo que espera la ciudadanía.

En la mañana del sábado fueron hallados, a orillas del río Medellín, los cadáveres desmembrados de dos jóvenes residentes en el barrio Palermo. Les faltaban las cabezas. Esa misma noche, en Bello, varios hombres que se movilizaban en una camioneta fueron atacados por sicarios. El saldo fue de tres ocupantes muertos y una mujer que fue arrollada por el vehículo cuando las víctimas intentaban escapar. En estos hechos aparece implicada la banda Pachelly, según las primeras versiones de las autoridades.

Y otro crimen por aclarar es del estudiante del ITM y egresado del colegio Eduardo Santos, de la comuna 13 y residente allí mismo, Juan Pablo Marín, de 17 años, quien fue raptado de una barbería del sector el jueves 28 y luego hallado muerto por las autoridades en otro barrio.

Estos son los casos puntuales que hoy acongojan la ciudad.

Pero más allá de la coyuntura, hay problemas de inseguridad y criminalidad estructurales que reclaman una acción más de fondo, que involucre estrategias, inteligencia y la firme decisión de que el plan de Intervención Concentrada vaya a la raíz de los problemas.

Como afirma Jorge Giraldo, decano de la Escuela de Ciencias y Humanidades de la universidad Eafit, más allá de lo coyuntural, del tema remedial, "hay que atacar a fondo las estructuras criminales de la ciudad".

Y estas tienen enlaces entre los cabecillas con funcionarios de la Fiscalía, el CTI y la misma Policía, como lo denunció la propia Fiscalía en la audiencia de "Carlos Pesebre".

"Esas estructuras no están propiamente en los barrios de las comunas 13 y 8", añade Giraldo, que valora que a nivel nacional se le dé prioridad al caso Valle de Aburrá y además lo considera necesario. La presencia en la ciudad del Presidente es señal de eso.

Max Yuri Gil, director de la Corporación Región, recalca que neutralizar cabecillas de bandas no basta, pues estas se renuevan con facilidad. Según sus visiones, hay que atacar las estructuras y las rentas que les permiten costear su guerra, como el microtráfico, la extorsión y el tráfico de armas.

"Y también hay que darles oportunidades a los jóvenes que están en riesgo de ser reclutados por los combos", recalca Max Yuri. La acción, en suma, debe ser continuada. El reto es de largo aliento.