HISTÓRICO
LO QUE LE TUVIERON QUE RECORDAR A JUAN MANUEL SANTOS
EL COLOMBIANO | Publicado el 06 de mayo de 2013


En las pasadas elecciones venezolanas, comentaristas internacionales acudían a la trayectoria de Nicolás Maduro como canciller "bolivariano" para atribuirle capacidad de diálogo con sus opositores, y mayor tacto al tratar con quienes no comulgaban con las consignas chavistas.

Se equivocaron de cabo a rabo. En Colombia, ya habíamos padecido a Maduro como un dirigente montaraz y ríspido que no conoce el arte de la discrepancia inteligente, ni mucho menos de la dialéctica elegante con los contrarios.

En la peor tradición de su dios personal, el fallecido autócrata Hugo Chávez, el ahora gobernante venezolano vuelve a insultar de la peor manera posible al expresidente colombiano Álvaro Uribe. Éste ha impugnado repetidamente el viciado proceso electoral que, según las autoridades chavistas, ratificó a Maduro en la presidencia, y ha denunciado la falta de garantías a la oposición. Pero con sus reacciones primarias, lo que refleja Maduro es profunda inseguridad en sí mismo, en el azaroso sistema político que lo rodea -y seguramente lo aprisiona- y en su propia presidencia.

Mientras tanto, aquí, es el expresidente Andrés Pastrana quien tiene que recordarle al presidente Juan Manuel Santos qué es lo que se espera de él. Porque su silencio -¿complaciente, temeroso?- no afecta solo a un expresidente colombiano, si no a todo el país. Nuestra respetabilidad como nación no se suplica. Se hace valer con dignidad y decoro.