HISTÓRICO
“Lo que vivo es un sueño": Jackson Martínez
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Por Jaime Herrera Correa | Publicado el 16 de marzo de 2013

En casi un abrir y cerrar de ojos, la vida de Jackson Martínez dio un giro de 180 grados. De ganarse 400.000 pesos mensuales pasó a ser uno de los jugadores más cotizados del mundo, pues hoy, equipo que pretenda tenerlo en sus filas deberá desembolsar más de 40 millones de euros.

Pero su humildad y mentalidad continúan intactas. La explicación de Hernes Valencia, la madre de Jackson, es que ello se debe a los principios de cuna y a que es un hombre temeroso del poder de Dios. “Esta clase de personas van por el camino del bien”.

¿Cómo es su presente?
“Feliz y lleno de bendiciones, reconozco que ni yo me imaginaba un buen comienzo en Porto. Nadie podía asegurar que arrancaría bien acá y sí que menos que marcaría tantos goles”.

¿Cuál fue la clave?
“La fe en Dios, mi trabajo y la gran mano que me dio James Rodríguez, hecho que jamás olvidaremos en la familia”.

¿Cómo le ayudó?
“Cuando vio que me mandaron a un hotel, mientras resolvía mi lugar de alojamiento, fue con su esposa y me llevaron a su casa para que no estuviera solo. Y hasta ha sido mi traductor”.

¿Cuál ha sido su mayor esfuerzo para acomodarse?
“Convencer a la gente y todos los torcedores del Porto, porque tenían un grato recuerdo de Falcao y decían que nadie iba a superar sus buenos números. Igual, conservaban sus dudas conmigo. No fue fácil llegar a intentar borrar esa gran huella”.

¿Porto cambió por usted?
“Este equipo es grande y no depende de un solo jugador sino de lo colectivo. Tiene una mecánica de juego establecida y una estructura sólida que parte de la presión que ejerce sobre el rival y de la defensa con la pelota”.

¿Cuál sensación tuvo cuando jugó la Liga de Campeones?
“La única forma de jugar el fútbol europeo, en mi niñez y aún siendo campeón con Medellín, era a través del Play Station. De verdad que a veces me parece mentira que esté jugando en un grande y contra los más grandes de Europa, es un sueño hecha realidad”.

¿Cuál partido lo ha marcado?
“Son muchos los que me han marcado, pero el más especial es el que tuve frente al Dínamo Zagreb de Croacia por la Liga de Campeones el 18 de septiembre del año pasado. Fue el primero en el máximo torneo europeo y me emocioné al ser parte de un evento que sólo había visto por televisión”.

¿Por qué tantos goles?
“Por creer en Dios y haberme preparado con el maestro Imre Kocsis, quien me corrigió la fundamentación con el visto bueno de Juan José Peláez. Kocsis me decía cómo atacar el balón y moverme para sacar provecho de mis condiciones físicas. Eso me sirvió para ser campeón en el DIM y responder en el exterior”.

¿Ha sufrido con el racismo que es común en Europa?
“Lo duro me sucedió en el aeropuerto de Barajas, en España, mientras hacía fila para la requisa de rigor. En ese momento, un señor no se percató que yo había metido mis elementos de mano en la única bandeja disponible; le dije que no tenía problema en compartirla. Me miró y me respondió que ‘con negros no’. Me pareció como si el tiempo hubiera retrocedido siglos. Bueno, lo tomé con frescura y lo único que hice fue reírme”.

¿Lo molestan cuando lo comparan con Falcao?
“Al contrario, me motiva, ya que sus números me ayudan a superarme y la idea es aprovechar la historia que firmó para demostrar lo bueno que somos los colombianos. Ademas, somos amigos, compañeros de Selección y nos mantenemos conectados; cada que hago un gol o algo importante, Falcao me felicita”.

¿Qué piensa cuando en Portugal hablan de que usted superará a Falcao... cree que lo hará?
“Me da emoción, pero él hizo mucho y son momentos distintos. Ahora bien, mi tarea es hacer bien las cosas, rendir, superar esas cifras, llegar a su trono”.

¿Considera que en la Selección debe jugar haciendo pareja con Falcao?
“Le confieso que me incomoda que la gente esté pensando quién debe jugar y quién no, porque acá lo fundamental es pensar en todo un país que está soñando con ir al Mundial. Acá no importa quién será el titular, sino en alcanzar el cupo para Brasil-2014”.

¿Qué lo atrae más el fútbol de España o el de Inglaterra?
“Ya cumplí mi sueño de niño que era jugar en Europa y estoy feliz en Porto. No me dejo desconcentrar con especulaciones sobre interés de equipos como Liverpool o Barcelona. Lo mío ahora es Porto, el resto solo lo sabrá y definirá Dios”.

¿Le causa asombro saber que rescindir su contrato con Porto cuesta 40 millones de euros?
“Bastante y me hace recordar los 400.000 pesos que me ganaba al comienzo en el Medellín. Pensar que hay que pagar esa cifra por mi traspaso es una cosa de locos; nunca había dimensionado. Pero no todo en la vida es dinero. Lo mío es jugar y eso lo trato de hacer bien, lo demás tendrá su tiempo y momento indicados”