HISTÓRICO
Londres espió hasta los países amigos
  • Londres espió hasta los países amigos | El Gobierno de Barack Obama ha sido fuertemente criticado por el caso de las filtraciones telefónicas e informáticas. FOTO REUTERS-AP
    Londres espió hasta los países amigos | El Gobierno de Barack Obama ha sido fuertemente criticado por el caso de las filtraciones telefónicas e informáticas. FOTO REUTERS-AP
Por DANIEL ROJAS ARBOLEDA | Publicado el 17 de junio de 2013

Mientras altos funcionarios estadounidenses defienden el espionaje telefónico y de internet, el exempleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Edward Snowden, incluyó a Reino Unido en el escándalo tras entregar al diario The Guardian pruebas de que ese Gobierno espió a funcionarios de otros países en 2009.

"En un ambiente en el que la confianza mutua, el respeto y la transparencia deberían ser la base para la cooperación internacional, en el caso de que esa información fuera verdad, está claro que acciones así por parte de un país aliado serán consideradas inaceptables", aseguró ayer en un comunicado el ministerio de Exteriores turco tras conocer las revelaciones.

Según la información publicada por el diario, el Gobierno británico ordenó espiar teléfonos y computadores personales de las delegaciones que asistieron a dos cumbres del G20 que se celebraron ese año en Londres.

The Guardian aseguró que para conocer de antemano las posturas de los diferentes gobiernos sobre los temas tratados, fueron dispuestos varios cafés internet para el uso de los asistentes, que ignoraban que la información recibida y transmitida desde esos ordenadores era también rastreada por los servicios de inteligencia a través del centro de escuchas británico Gchq.

El primer ministro inglés, David Cameron, y el jefe de la Oficina de Asuntos Exteriores, William Hague, guardaron silencio respecto a las acusaciones del diario sobre el uso, por parte del Gchq, del programa estadounidense Prisma, señalado de ser el software usado para entrar en los servidores de Google, Skype, Facebook y otras empresas de internet.

Sin embargo, Hague se refirió ayer de manera general al tema. "Se ha sugerido que el Gchq utiliza nuestra colaboración con Estados Unidos para sortear la ley británica, obteniendo información que no habrían podido obtener legalmente en Reino Unido. Quiero dejar claro que esa acusación no tiene base", aclaró el alto funcionario.

Pero las consecuencias diplomáticas de este impasse ya se dejan sentir en la cumbre del G8 en Irlanda del Norte, en donde Cameron funge desde ayer como anfitrión, con la queja emitida por la delegación rusa. "En general, como un país que se preocupa por la protección de su propia información, por supuesto" que nos preocupamos, declaró Alexéi Kvásov, portavoz de ese país en la cumbre del G8.

E.U se defiende
Si en la ínsula europea llueve en E.U. no escampa, y ya las figuras fuertes del Gobierno cierran filas para defender el acceso a la información denunciado por Snowden, quien se encuentra refugiado en Hong Kong.

Tanto el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough, como el exjefe de la CIA y de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), Michael Hayden, se sumaron a los argumentos del exvicepresidente, Dick Cheney, quien aseguró que esos actos de vigilancia podrían haber evitado los atentados del 11-S.

"Si hubiéramos tenido esto antes del 11 de septiembre, cuando había dos terroristas en San Diego (California); si hubiéramos podido usar ese programa contra ese objetivo, podríamos haber podido prevenir el 11-S", dijo Cheney al canal Fox News.

No obstante, la colíder regional de Creative Commons en América Latina, Carolina Botero señaló que las filtraciones han existido desde hace tiempo "pero la tecnología hace que estos casos adquieran proporciones mayores".

Por su parte, el abogado informático Diego Buitrago dijo que estos hechos demuestran el riesgo que corre la información de los estados si no se cuenta con una seguridad sólida, y la forma en la que ha cambiado la divulgación de la información en beneficio o perjuicio del ciudadano.

Por lo pronto, Snowden manifestó a The Guardian lo claro que tiene su objetivo. "El Gobierno de E.U. no podrá encubrir esto encarcelándome o asesinándome. La verdad está saliendo y no se puede parar", sentenció.