HISTÓRICO
Los años 80: Nacional, de la duda a la certeza
  • Una trilogía que le trae buenos recuerdos al hincha verde. Hernán Darío Herrera, izquierda, el peruano César Cueto Villa y Alfonso el Bendito Fajardo.
    Una trilogía que le trae buenos recuerdos al hincha verde. Hernán Darío Herrera, izquierda, el peruano César Cueto Villa y Alfonso el Bendito Fajardo.

  • El Verde y su resumen por décadas. En los 80 se sembraron bases.
Por
Juan Manuel Uribe
Colaboración especial

Los años 80 se abren con el cierre de Zubeldía que cumplió drásticamente su palabra: ?Dejo a Nacional arriba me voy?: Y murió a dos meses de haber sido campeón en 1981. El siguiente lustro es inestable para el equipo, ante todo por la ida de Hernán Botero. Cada año había un nuevo técnico, que salía por las flojas finales, si bien el equipo clasificaba entre los ocho sin problema alguno. Pero el Nacional tiene un sino de buena suerte y da entre 1986 y 1987 con unos empresarios hinchas del equipo y convencidos de las bondades del fútbol ciento por ciento colombiano. Y a partir del club comienza la transformación de nuestro balompié que va a pasar de importador a exportador. 

1980
Nacional entró en condición de candidato junto con Deportivo Cali, pero la derrota inicial frente a Junior en el Atanasio (2-1, que volteó el visitante pues perdía 1-0) marcó el rumbo de esa final: El club ñero ganó de punta a punta, mientras el verdolaga no se pudo recuperar y quedó de cuarto. Dos empates entre Cali y Nacional, en cotejos sensacionales (2-2 en Medellín y 3-3 en Cali), jugaron para Junior que en esa doble confrontación de cambo de vuelta le empató al América en el Pascual y lo derrotó en Barranquilla. En la penúltima fecha el verde perdió con América en el Atanasio resignando la posibilidad de ser segundo. En la última fecha, como en 1977, Nacional vio la vuelta olímpica de Junior en el estadio Romelio Martínez.

1981
Nacional ganó la cuarta estrella en un cuadrangular bravo y peleado partido a partido entre los cuatro finalistas. Tras la penúltima fecha se abrió un poco pues solamente Nacional y América podían ser campeones, mientras que Tolima y Junior sólo podían ser subcampeones. Nacional le ganó al América aquel cotejo que terminó a los 85 minutos porque el técnico Gabriel Ochoa retiró a su equipo del partido que perdía 1-0 y acababa de recibir un penal en contra. Y Tolima se alzó con el subcampeonato, que obtenía Junior, al marcarles a los tiburones un golazo de tiro libre en la agonía del cotejo que se jugaba en El Campín, plaza ocasional del club pijao. César Cueto y Guillermo La Rosa, que se habían ganado a la afición verde desde 1979, eran campeones por vez primera en Colombia. Nacional contaba además con Lorenzo Carrabas, que había suplido con altura a Raúl Navarro, y con Hernán Darío Herrera que, en su apogeo, era capaz de ganar partidos él solo. Además de Chumi Castañeda y Eduardo Vilarete, atacantes formidables. Y la emergencia de Pedro Juan Ibargüen que anotó el gol del título.

1982
Se jugó el primer octagonal final de todos contra todos y Nacional comenzó con pie derecho al empatarle al Cali 1-1 en el Pascual. En la cuarta fecha hizo el mejor partido del año y derrotó 3-1 al América en el Atanasio, tarde que pudo ser de muchos más goles. Esa actuación llevó al técnico Gabriel Ochoa a decir que jugando así Nacional no tenía rival, pero el estratega americano quizá sabía que el verde antioqueño no tenía regularidad. Y el equipo empezó a caer: 3-2 en Pereira, 3-1 con Medellín, 2-1 con Millonarios en el Atanasio y 1-0 con Cali, ¡que le ganaba a Nacional un partido de finales por primera vez! (e iban 16). El sexto puesto fue un fracaso para Nacional.

1983
Fue la única final importante de Nacional en el lustro comprendido entre 1982 y 1986. La última fecha fue espectacular: América tenía la primera opción, pero si no le ganaba a Millonarios en Cali, la opción quedaba para el que ganara el cotejo en Barranquilla. El primer tiempo terminó con Nacional como campeón pues ganaba 1-0, mientras en el Pascual había empate. En el segundo tiempo empató Junior y en Cali pasaron del 0-0 al 1-1. En los minutos finales pudo ganar Junior o Nacional, que se abrieron, pero no llegó el gol y América se hacía bicampeón (tercera en total). La afición verdolaga no puede olvidar la derrota ante Junior en Medellín, con gol de Amín Bolívar a los 15 segundos y tras cuatro toques desde el saque inicial. Además de los dos empates con el Medellín.
El tercer puesto fue muy poco para la fastuosa nómina…

1984
Nacional llegó al octagonal como segundo de la reclasificación detrás del América. Era candidato serio pero se cayó inesperadamente. Empezó con un triunfo muy bien logrado ante Millonarios en el Atanasio, pero luego perdió en Santa Marta. Después perdió en cuestión de una semana ante Bucaramanga y Tolima en Medellín. Y de ahí el plantel no hizo sino caer hasta el séptimo puesto, o la final más mala que ha tenido el club verdolaga. Y fue el cierre de carrera como técnico de Gilberto Osorio, estratega que gustaba del fútbol agradable a la vista y ofensivo. Y ciertamente la época de nuestro fútbol era dominada por la fuerte táctica y los cuidados defensivos. Osorio se habría recreado dirigiendo en el campeonato brasileño…

1985
Fue la primera final que Nacional no entraba como candidato al título tras apreciar el juego y la nómina con respecto a América, Cali y Millonarios. El sexto puesto, con juego opaco, era acorde con la floja dirección técnica de Juan Martín Mujica. Ese octagonal final se ve en la apertura y el cierre: sendas goleadas en el Atanasio: 3-0 ante América y 4-1 ante Millonarios.

1986
Ese octagonal resultó calcado al anterior: 1º América, 2º Cali, 3º Millonarios, 4º Junior, 5º Medellín y 6º Nacional. Otra vez Nacional no era candidato, otra vez lo superaba el DIM dirigido por Julio Comesaña, que sacaba de una cantera una generación de futbolistas que resultaría valiosísima para el mismo Nacional y el fútbol colombiano.
Con mucho carisma ciertamente, el técnico Aníbal Ruiz tampoco pudo.

1987
El Nacional criollo arrancó desde enero con mentalidad ganadora, apoyado en el fútbol pensado, bien jugado y en el talento nacional. El empate (0-0) de Millonarios en la primera vuelta en Medellín marcó mucho el rumbo de esa final. Además Nacional aflojó en las visitas a Santa Fe y Cali (derrotas 1-0). Y el cierre fue de película, no por el primer puesto, ya que Millonarios con el empate en El Campín era campeón y le ganó al Junior (1-0), sino por el subcampeonato que estaba en juego en el Atanasio Girardot entre Nacional y América. Los criollos tenían con el empate pero ganó el visitante 1-0. Y de qué manera: a los 64 minutos Falcioni le tapó un penal a Juan Jairo Galeano, a los 71 América marcó el 1-0 por Willington Ortiz y a los 89 Falcioni tapó un segundo penal, esta vez a Humberto Sierra. El Atanasio estaba helado como la hinchada nacionalista, pero en la directiva estaba clara la idea de los criollos, respaldaron a Francisco Maturana y éste siguió mejorando. 

1988
Este octagonal lo pelearon cabeza a cabeza Nacional y Millonarios. Cada uno venció al otro en su casa, que resultaron los únicos partidos perdidos por ambos. En la segunda fecha el azul logró un agónico y clave triunfo con gol de Wilman Conde. En la segunda vuelta el verde venció 3-1 en gran partido. Tuvieron tres empates: Nacional con América, Junior y Santa Fe, y Millonarios con América, Pereira y Junior. El asunto no se resolvió hasta la última fecha cuando Millonarios jugaba en Barranquilla y Nacional en El Campín. El azul tenía la primera opción pues tras empates en puntos y triunfos, ganaba por gol diferencia (22 contra 18, y se descontaba una goleada del verde al Santa Fe). Ambos cotejos quedaron 1-1 y Millonarios dio la vuelta olímpica en el Metropolitano. Más allá de quejas arbitrales, Nacional debió aceptar que por momentos no parecía estarse jugando el título en Bogotá. Pero cómo le sirvió, pues a la vuelta de un par de meses el equipo mostró una tremenda actitud ganadora en la Libertadores. 

Resumen:
Nacional jugó todas las finales del periodo 1980-1988, lo que sólo lograron también América y Junior. El equipo barranquillero estaba en la final del 89 y entre rojos y verdes parecía que se iba a quedar uno de los dos en la semifinal con Magdalena y Medellín, cuando suspendieron el torneo.

Nacional tan sólo obtuvo un campeonato y un subcampeonato, pero la apertura de la era de los criollos valió un potosí. Y la corona de la Libertadores (al cierre de la década) no se sabe a cuántas ligas locales equivale.