HISTÓRICO
Los Consuegra regresaron de su extradición a E.U.
  • Colprensa, BarranquillaDespués de toda una cadena de injusticias, Gabriel Consuegra Martínez y su hijo Gabriel, dos humildes vendedores de plátano regresaron a su hogar en Barranquilla. Un juez de E.U. los devolvió luego de comprobar que nada tenían que ver con su supuesto caso de lavado de activos.
    Colprensa, Barranquilla
    Después de toda una cadena de injusticias, Gabriel Consuegra Martínez y su hijo Gabriel, dos humildes vendedores de plátano regresaron a su hogar en Barranquilla. Un juez de E.U. los devolvió luego de comprobar que nada tenían que ver con su supuesto caso de lavado de activos.

  • Eran dos humildes vendedores de plátano en las calles de Barranquilla.
  • Padre e hijo tratan de rehacer sus vidas, luego de su injusta extradición a E.U.
  • La familia hipotecó la casa para poder traerlos de regreso de E.U.
Colprensa, Barranquilla
El pasado 29 de diciembre terminó la pesadilla de los Consuegra, dos humildes vendedores de plátano barranquilleros que fueron involucrados en un caso de lavado de dólares y extraditados a Estados Unidos. Ayer los dos hombres contaban lo vivido en el país del norte a sus vecinos del barrio Villanueva, un deprimido sector de Curramba, localizado detrás del mercado público.

En medio del júbilo de vecinos y familiares, los dos volvieron a su barrio dispuestos a empezar de nuevo. Pudieron pasar el Año Nuevo en casa y están listos para trabajar en lo que se salga para solventar las deudas que tiene la familia.

La pesadilla que vivieron Gabriel Consuegra Martínez (padre) y Gabriel Consuegra Arroyo (hijo), la quieren dejar atrás para comenzar una nueva vida, sin que les importe mucho si es en medio de la pobreza.

Los dos protagonizaron una verdadera historia de injusticia cuando en la Operación Mallorca fueron detenidos una mañana acusados de ser narcotraficantes.

Una Corte del Distrito Sur de Nueva York los solicitó para ser juzgados en Estados Unidos, país al que fueron trasladados desde la Cárcel de Máxima Seguridad de Cómbita, Boyacá, donde terminaron recluidos antes de ser sacados del país.

De nada valieron las informaciones que los medios de comunicación de Barranquilla emitían sobre la pobreza evidente de la familia ni el pronunciamiento de varios defensores de los derechos humanos.

"Llegó un día en que les exigí que me pusieran de presente las pruebas que nos vinculaban a la famosa red de lavado de activos y narcotráfico, y me dijeron que ya la policía colombiana las tenía listas, pero nada. Pasó mucho tiempo y nunca hubo tales pruebas, eso nos tiene resentidos con nuestros gobernantes", detalló Consuegra Martínez.

Las pruebas que comprobarían que ellos eran lavadores de dólares nunca llegaban, y poco a poco el tiempo se iba sin que les definieran la situación. Quizá lo que más les ha dolido es que debieron firmar un acta de culpabilidad, teniendo la certeza de que eran inocentes.

"Nuestro abogado Michael Young nos planteó esa posibilidad y la aceptamos. Si no lo hacíamos teníamos que enfrentarnos al proceso completo que tardaría hasta tres años, y de salir culpables nos pudriríamos en la cárcel. Por eso decidimos mordernos los labios de la rabia y aceptar una culpa que es no nuestra para salir libres", dijo entre lágrimas Gabriel Consuegra Martínez.

El pasado 29 de noviembre salieron de la cárcel Metropolitan Correctional Center, de Brooklyn. Pero ahí no acabaría su calvario: pasaron al Departamento de Inmigración, donde les dijeron que para los convictos no había presupuesto para su repatriación, y que deberían esperar seis meses para que volvieran a tener los recursos.

"Por eso nuestra familia hipotecó la casa y consiguieron prestados siete millones de pesos que costaron los tiquetes Nueva York- Bogotá- Barranquilla. Finalmente aquí estamos", contó un entristecido Gabriel Consuegra Arroyo.

Hermanos, hijos y nietos volvieron a tener cerca a sus dos parientes, tras una pesadilla de la que por fin pudieron despertar.

Plantain s sellers came back
An unjust story, against Gabriel Consuegra (father) and Gabriel Consuegra (son), has just ended. They were accused of money-laundering and were extradited to the United States, without proofs against them they returned back to their neighborhood in Barranquilla, last December 29th.