HISTÓRICO
Los empresarios, dispuestos a financiar la paz
  • Los empresarios, dispuestos a financiar la paz
Por JORGE IVÁN POSADA | Publicado el 27 de octubre de 2012

Es más económico, rentable, dígase barato, hacer la paz que la guerra. Solo el próximo año el país se gastará 21,5 billones de pesos en el sostenimiento de 439.167 hombres de las Fuerzas Armadas (272.453 Fuerzas Militares y 166.714 policías), que en su mayoría persiguen a 8.500 guerrilleros de las Farc.

Las cifras, que son del Ministerio de Defensa, evidencian el esfuerzo mayúsculo para mantener este sector, que en 10 años logró que las Farc perdieran la mitad de sus hombres y se replegaran a zonas remotas. Pero el conflicto armado le sigue costando muchas vidas, recursos y tiempo al país.

De darse la paz, el Gobierno mantendría el gasto en las Fuerzas Militares y en la reparación a las víctimas, y se invertiría en la reinserción de los guerrilleros. Más dinero, pero con el fin del conflicto la economía colombiana podría crecer entre 1 o 2 puntos adicionales del Producto Interno Bruto (PIB), según cálculos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) y del Ministerio de Hacienda.

Si el estimado de crecimiento para el 2012 es de 5 puntos, estaríamos hablando de 7 por ciento del PIB, por encima de lo que crecieron Chile y Perú en 2011. Recientemente Ideas para la Paz se dio a la tarea de entrevistar a 32 líderes empresariales del país e hizo un estudio que arrojó la principal conclusión:

"En cuanto a la posibilidad de apoyar financieramente un eventual proceso de paz con las Farc, a través del pago de un impuesto especial, el grueso de los líderes empresariales entrevistados parece estar de acuerdo en que dicho impuesto tendría sentido porque apuntaría a un bien máximo como la paz, o porque sería una buena inversión de cara a los beneficios que la paz podría representar para la actividad empresarial en Colombia (ver ‘Líderes empresariales hablan de la paz...’ ).

En ese sentido, El Colombiano se dio a la tarea de consultar a seis grandes empresarios del país sobre sus impresiones de ver a las Farc y al Gobierno hablando en una misma mesa.

Ellos son Gonzalo Restrepo (presidente del Grupo Éxito), Carlos Raúl Yepes (presidente de Bancolombia), Beatriz Uribe (presidenta de Mineros y de la junta directiva de la Andi), David Bojanini (presidente Grupo Sura), Rafael Mejía López (presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia) y Jorge Eduardo Cock Londoño (exministro, minero y floricultor).

Los empresarios y la paz
Todos quieren que llegue el fin de la guerra, todos tienen un optimismo moderado y todos apoyan los diálogos mientras haya una superioridad de las Fuerzas Militares sobre las Farc.

"Este proceso es necesario, es un conflicto desgastado, que no conduce a nada. Debe buscársele una salida para que el país pueda alcanzar la paz", afirmó David Bojanini de Sura (en el primer semestre del año, su compañía obtuvo ingresos de 570.000 millones de pesos).

"Como compañía minera somos sensibles a este tipo de temas y aplaudimos cualquier avance que permita el desarrollo de nuestras operaciones bajo estándares responsables y sostenibles con las comunidades", afirmó Beatriz Uribe de Mineros (empresa que obtuvo ingresos de 275.000 millones de pesos en el primer semestre).

"Es un buen momento y una buena oportunidad. No será fácil, pero si se logra el crecimiento de Colombia podrá ser exponencial (...) Sí, lo apoyo. Totalmente y con grandes esperanzas", dijo Gonzalo Restrepo del Éxito (en el primer semestre obtuvo ingresos de 4,3 billones de pesos).

También, los seis empresarios insistieron en que no quieren protagonismos en la mesa. Algunos siguen recordando el trago amargo del Caguán, y por eso se sienten muy bien representados con la figura de Luis Carlos Villegas , presidente de la Andi, quien hace parte de la comisión negociadora del presidente Juan Manuel Santos .

"Al Presidente y a todo el equipo negociador del Gobierno, las recomendaciones en este momento sobran, ellos saben muy bien lo que están haciendo", reiteró Bojanini.

"Un consejo al Gobierno es que siga por donde va. Tiene un equipo muy bueno", puntualizó Jorge Eduardo Cock Londoño.

Meterse la mano al dril
No quieren interferir en los diálogos pero sí están dispuestos a meterse la mano al dril como lo vienen haciendo desde 2007, a través del Impuesto al Patrimonio, que ayudó a modernizar las Fuerzas Armadas.

El peacebuilding es el término que usan los empresarios para referirse al protagonismo que tendrán si los 8.500 guerrilleros de las Farc dejan las armas: en los recursos para garantizar la reinserción de los subversivos, en el desminado, la reforestación y la reparación a las víctimas.

"La guerra vale muchísimo más que la paz, nuestras Fuerzas Militares se han fortalecido y en ese sentido para la paz hay que destinar los recursos que sean necesarios. Si contribuimos con un impuesto para la guerra, con mayor razón nos toca contribuir con un impuesto para la paz", dijo Carlos Raúl Yepes de Bancolombia (empresa que en el primer semestre obtuvo ingresos de 6 billones de pesos).

Hasta ahora no es claro si el Gobierno llevará la propuesta al Congreso de un impuesto para la paz, igual o equiparable al de la guerra, que oscila entre el 2,4% y el 4,8% a quienes tienen un patrimonio igual o superior a los 3.000 millones de pesos.

"Creo que el país debe hacer muchos cambios o los va a hacer ya para firmar la paz", indicó, por su parte, Jorge Eduardo Cock.

Preocupados los agrícolas
Persiste el recelo en el gremio agropecuario. Rafael Mejía López, de la SAC, manifestó nuevamente su preocupación de que en las negociaciones se imponga la visión de las Farc sobre "el modelo de desarrollo, la economía de mercado, la propiedad privada y el ordenamiento democrático".

A esa posición se sumaron José Félix Lafauri e, de Fedegán y Andrés Moncada Zapata, de Fenavi, representantes de los gremios más señalados por el discurso de "Iván Márquez" en Oslo.

Sin embargo, aquí las opiniones de los empresarios se dividen. Para Jorge Eduardo Cock , era previsible el discurso de "Márquez" en Noruega. "Por más duro que estuvo el discurso era lo que tenía que decir". Los "cacaos" (los grandes empresarios) ya le apuestan a la paz, saben que un escenario donde ni guerrilla ni otras amenazas a la estabilidad nacional existan, será de rédito para la sociedad, las grandes empresas y para ellos mismos.