HISTÓRICO
Los mandamientos de Raimundo Angulo
Juliana Correa H. | Publicado el 01 de noviembre de 2008
Requisitos como haber nacido en el departamento que representan o vivido allí por al menos tres años, no haber posado en ropa interior o no haber participado en otros certámenes de belleza, han dejado por fuera del reinado de Cartagena a más de una mujer hermosa.

Este año le pasó a la Señorita Valle, Mariana Rodríguez, que fue destituida por participar en un desfile de ropa interior en 2006.

Por eso, a mediados del año, cuando se dieron a conocer las fotos de la recién elegida Miss Universo, Dayanna Mendoza, posando con la espalda descubierta, surgieron muchos cuestionamientos frente al reglamento del Concurso Nacional de Belleza.

Si Miss Universo, que es el mayor certamen de belleza pasó por alto estas fotos -que por lo demás eran bellas y estaban hechas con altura- ¿Por qué el Concurso Nacional de Belleza insiste en vetar a algunas mujeres, en pleno Siglo XXI por una foto en ropa interior?

Juan Carlos Giraldo, subdirector de Fucsia y quien estuvo al frente del Mini Cromos durante varios años, considera que el reglamento es anticuado y debería ajustarse a estándares internacionales.

Esta rigidez y falta de flexibilidad, ha ocasionado, según anota Juan Carlos, que Colombia se haya perdido de reinas muy bellas, que seguramente se hubieran destacado en Miss Universo.

El Capítulo IV del Reglamento, que es entregado a las candidatas en el Mini Cromos, enumera todas las obligaciones y requisitos que debe cumplir cualquier mujer que aspire a llevarse el título de Señorita Colombia.

Los organizadores son cuidadosos frente al hecho de que un aspirante haya participado en más de dos concursos de belleza. "No haber participado en un reinado de carácter nacional por un departamento diferente a aquél por el cual se postula al Concurso Nacional de Belleza", aclara el reglamento en el numeral 11.

Sobra decir que se prohíbe la participación de mujeres que hayan estado casadas o que hayan concebido un hijo. ¿Cómo olvidar el caso de la Señora Amazonas, que con su escandalosa osadía sacudió hasta las murallas de Cartagena?

El concurso se esfuerza en proyectar la imagen de mujeres intachables, siempre en su sitio, incluso acartonadas, una suerte de "vírgenes" en pleno Siglo XXI.

Es como si quisieran pasar por alto que se trata de mujeres jóvenes -ninguna pasa de los 25 años-, frescas y modernas.

Algo que contrasta fuertemente con lo que se muestra en Miss Universo, donde se ven relajadas, alegres, tranquilas, llevan minifaldas, se visten como quieren. En conclusión, se ven como mujeres hermosas sí, pero actuales y acordes con su edad, sin renunciar a mostrar su individualidad.

Conducta intachable
Para la ex señorita Colombia Paula Andrea Betancur, todas estas normas obedecen a que el Concurso quiere protegerse y proteger a las reinas. Ella recuerda que en su época eran inclusive más estrictos, sobre todo en el lugar de nacimiento de la reina. Ahora, solo es necesario que uno de los padres sea de allí, o que haya vivido en el departamento tres años antes de inscribirse.

Una vez empieza el certamen, las reinas deben seguir las indicaciones de sus chaperonas, deben asistir a todos los eventos programados y les restringen el uso del celular.

En el Concurso Nacional de Belleza no hay ocasión para salirse de la raya. Alguien del medio periodístico, allegado al concurso, señaló "es como si fuera un convento".

El citado reglamento exige: "Guardar en todo momento una conducta pública acorde con las normas de la moral y de las buenas costumbres", y advierte además que el concurso se reserva el derecho de calificar este punto, a su discreción.

También es cierto que les advierten no hablar de sexo, política, ni religión.

Muchos expertos coinciden en que llegó el momento de ponerse a tono con los tiempos actuales para poder elegir mujeres bellas, preparadas y ejemplares, sin tantas restricciones.