HISTÓRICO
LOS RIESGOS DEL PARTIDO CONSERVADOR
  • LOS RIESGOS DEL PARTIDO CONSERVADOR
Por LUIS FERNANDO ÁLVAREZ J. | Publicado el 06 de febrero de 2014

El ilustre grupo de ciudadanos que conforman la denominada "Tertulia Conservadora", adelantó un interesante análisis sobre la situación del Partido Conservador, luego de la convención que escogió a la doctora Marta Lucía Ramírez como candidata del partido para la Presidencia de la República. Estas son algunas de las interesantes ideas allí esbozadas: (I) Todo partido político está concebido para llegar al poder. La finalidad de toda organización política es acceder a los centros de mando del Estado. (II) Tener el poder es asumir los órganos supremos de la estructura política, y dentro de estos, aquel que representa la máxima expresión de autoridad en el Estado. (III) De acuerdo con el artículo 1° de la Carta, en concordancia, entre otros, con los artículos 115, 189, 200 y 201, en nuestro ordenamiento la principal manifestación del poder se concentra en la Presidencia de la República, pues el Presidente es Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa. (IV) Lo expuesto significa que aunque un partido alcance un importante número de escaños en el Congreso, en las asambleas departamentales o en los concejos, su objetivo principal siempre será alcanzar la Presidencia de la República. (V) La historia política de Colombia enseña que si un partido o grupo político deja de aspirar a la Presidencia, finalmente disminuye o pierde trascendencia. Esto sucedió por ejemplo con la ANAPO, el MRL, el nuevo liberalismo, el movimiento de salvación nacional, la unión patriótica, el movimiento Colombia 2000, el M19 y muchos otros, no obstante que en distintos momentos algunos de ellos alcanzaron una importante representación en el Congreso.

Dentro de este esquema hay que analizar lo sucedido al Partido Conservador. Durante un largo período la colectividad renunció a su propia esencia como partido, es decir, a la posibilidad de asumir el poder. Sin embargo, es tan grande su tradición y su historia, que no obstante semejante renuncia, el partido, a diferencia de lo que ha sucedido con otras organizaciones políticas, logró subsistir, quizás por la convicción de miles de ciudadanos de que por encima de sus debilidades como estructura, está la firmeza de sus ideas y sus realizaciones. Además hay que tener en cuenta que los cambios institucionales introducidos por la Constitución Política de 1991, al favorecer el desarrollo del pluripartidismo, de alguna manera evitaron su desaparición.

Para retomar su presencia como factor de poder, el partido realizó la convención estatutaria que terminó con la elección de la candidata a la Presidencia de la República. Dentro de este propósito, los problemas que se presentaron en su desarrollo deben mirarse como parte de un proceso de aprendizaje adelantado para resurgir como fuerza autónoma, con los riesgos que ello implica, como salir del gobierno, perder las elecciones con un bajo umbral o ser obligado a plegarse a otra candidatura para una segunda vuelta. Se trata de riesgos que vale la pena asumir, si con ello se logra recuperar su identidad y un ideario, que comparten muchos colombianos.