HISTÓRICO
LOS ÚLTIMOS SERÁN LOS PRIMEROS
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    LOS ÚLTIMOS SERÁN LOS PRIMEROS |
Por FEDERICO HOYOS SALAZAR | Publicado el 18 de enero de 2013

Un hombre no es un gobierno. Un gobierno se compone por muchos hombres y mujeres de diferentes profesiones, diferentes cargos y diferentes cualidades.

Desde el momento en el que empezó el enfrentamiento entre el expresidente Uribe y el presidente Santos, parece como si todo el gobierno hubiera sido sólo Uribe, pues son contados los exfuncionarios que salen a los medios y al debate público a defender la labor del pasado gobierno.

A Uribe lo cuestionan sin misericordia como quizás no se ha hecho con ningún otro expresidente en Colombia, algunas veces de manera razonable y justificada, muchas otras de forma obsesiva y casi enfermiza por parte de algunos columnistas y periodistas, cuyo tema principal es el expresidente.

Con o sin justificación, lo cierto es que los cuestionamientos a Uribe no sólo llueven desde todos los flancos sino además sobre todos los temas: relaciones exteriores, infraestructura, seguridad, salud, economía, medio ambiente, etc. Así las cosas, extraña profundamente que siempre sea Uribe quien ponga la cara ante todo y no sus ministros, quienes son los principales conocedores en cada una de estas materias y podrían, en ocasiones, hacer una defensa más precisa sobre sus carteras.

Hay una extraña y, considero, perjudicial tradición en la política colombiana, en la que quien deja un cargo desaparece y rara vez da explicaciones sobre lo que hizo -para bien y para mal- durante el tiempo que gobernó o ayudó a gobernar. Uribe, como expresidente, ha roto esta costumbre y en lugar de refugiarse en la tranquilidad de la academia y el campo, como podría hacerlo, no deja por un instante la batalla de las ideas y la responsabilidad sobre sus actuaciones. Así las cosas cabe preguntarse ¿por qué sus ministros no actúan?

Vemos que con varios -no todos- de los más cercanos colaboradores de Uribe sucede algo curioso: o bien se han perdido totalmente del mapa político o se han convertido en duros críticos suyos, como pasa con personas como el actual ministro de la Vivienda y, por supuesto, con el exministro de Defensa y ahora presidente, sin mencionar, por supuesto, las decenas de senadores y representantes, otrora uribistas acérrimos y ahora críticos, orientados por el viento del poder más que por la convicción y la lealtad -virtud escasísima en la política-.

Irónicamente, los grandes escuderos de Uribe hoy son personas totalmente ajenas a los pasillo del Palacio de Nariño y de las mieles del poder, ciudadanos comunes y corrientes que desde Twitter, blogs o simplemente desde los teléfonos de sus casas llaman a emisoras locales y nacionales para respaldar a Uribe y su gobierno. Además de estos, son pocos los políticos valientes que siendo coherentes con su plataforma y la campaña que hicieron, aún se mantienen al pie del cañón con Uribe.

Dicen que el expresidente se lanzará al Senado con una lista cerrada y que así arrastrará a muchos candidatos. Allí la fidelidad podrá ser premiada, la gente lo reconocerá y así, los últimos y leales serán luego los primeros.

@FedericoHoyos