HISTÓRICO
Marea roja cubrió a un país en medio de la crisis
  • Marea roja cubrió a un país en medio de la crisis | Durante el cortejo fúnebre que acompañó ayer el cuerpo del fallecido presidente Hugo Chávez, muchos corrieron a la par del cortejo llevando en alto banderas y cruces, mientras a ambos lados del paseo Los Próceres las personas aplaudían. FOTO AP
    Marea roja cubrió a un país en medio de la crisis | Durante el cortejo fúnebre que acompañó ayer el cuerpo del fallecido presidente Hugo Chávez, muchos corrieron a la par del cortejo llevando en alto banderas y cruces, mientras a ambos lados del paseo Los Próceres las personas aplaudían. FOTO AP
POR DANIEL ROJAS ARBOLEDA | Publicado el 06 de marzo de 2013

El eco de 21 cañonazos disparados en la mañana de ayer por efectivos de la Fuerza Armada marcaron el inicio de la despedida al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez Frías, cuyo cuerpo, oculto por las paredes de un féretro cubierto con la bandera del país, dejó tras de sí una estela roja de cientos de miles de chavistas, que lo acompañaron en su último recorrido por las calles de Caracas hasta la Academia Militar.

La marea roja cubrió las principales ciudades de un país con un futuro económico y político incierto en el que, a pesar de que las cifras oficiales señalan que entre 1999 y 2013 las tasas de pobreza y desempleo se redujeron a la mitad, existen dudas respecto al endeudamiento externo del país y la inflación como resultado de los subsidios.

Los cálculos hechos por el Banco Central de Venezuela y el Instituto Nacional de Estadística señalan que la tasa de pobreza extrema pasó del 21 al 7,3 por ciento desde 1999, y que el número de hogares pobres bajó de 49 a 27,4 por ciento. El desempleo, cercano al 11,2 por ciento en 1998, ronda hoy el 7,3 por ciento.

Sin embargo, la inflación ya supera el 20 por ciento por cuenta de la dependencia del petróleo que, según dijo a la cadena Rtve la analista de la organización internacional Fride, Sussane Gratius, "proporciona más del 90 por ciento de los ingresos en divisas del Estado venezolano".

Analistas señalan el riesgo que encierra esta manera de manejar la economía que, sumado al control de divisas extranjeras, trae consigo un aumento en los precios de productos de consumo básico y crea un caldo de cultivo para la violencia en un país ideológicamente polarizado.

"Nos encontramos en una situación muy lamentable. El país está destrozado económicamente, aunque lo positivo es que esta granada le explotará en la cara al Gobierno y no a la oposición, que es lo que hubiera pasado si hubiera ganado Henrique Capriles las pasadas elecciones", indicó la internacionalista venezolana Beatriz de Majo.

Seguridad a la baja
Mientras cientos de seguidores buscan un lugar que se convierta en centro de culto y oración al líder fallecido, en otras partes del país comerciantes, civiles y periodistas eran agredidos.

"Mi cuñado tiene locales en varias ciudades y en ninguna pudo abrir, porque en el único que intentó llegó un grupo chavista diciendo que tenían que cerrar, que no era ningún perro el que se había muerto sino el comandante Chávez", relató a este diario Laura Ramírez Peñaranda, una colombiana que tiene varios familiares en ese país.

Y es que el tema de la violencia y la inseguridad han sido siempre el talón de Aquiles del actual Gobierno. De acuerdo con el Observatorio Venezolano de la Violencia, los homicidios alcanzaron en 2012, los 21.692, en comparación con los 4.550, de 1998.

Expropiaciones
Otra estrategia recurrente del gobierno de Chávez fueron las nacionalizaciones de empresas petroleras, eléctricas, siderúrgicas, bancos y telefónicas que, según el diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela Walter Márquez, "violan los artículos 115 y 116 de la Constitución venezolana".

"Casi todas las expropiaciones adelantadas por el Gobierno se han hecho mediante el uso de la fuerza y sin autorización judicial". El resultado: Venezuela enfrenta unos 20 arbitrajes internacionales por montos multimillonarios.

Por ahora, y luego de que el canciller venezolano Elías Jaua anunciara que el vicepresidente Nicolás Maduro, continuará gobernando como presidente interino y será el candidato del oficialismo en las elecciones que se convocarán en los próximos 30 días, la oposición busca candidato.

Al respecto, el director de Fedesarrollo, Leonardo Villar Gómez, dijo a El Colombiano que sea quien gobierne no tendrá la capacidad de manejo mediático y de convocatoria que tuvo el presidente Chávez, lo que le dificultará tomar decisiones.

Por su parte, Henrique Capriles, el más opcionado candidato presidencial de la oposición, llamó ayer a la unidad, mientras que el politólogo venezolano Alberto Aranguibel, criticó al aspirante. "Capriles exalta a la empresa privada como determinante de la dinámica económica, por encima de las prioridades de un estado para asumir los problemas económicos, sociales y políticos de un país", aseguró.