HISTÓRICO
Todo lo que soñé de niña se me cumplió: Margarita Rosa de Francisco
  • Margarita Rosa de Francisco | Margarita Rosa de Francisco es la conductora del Desafío 2012.
    Margarita Rosa de Francisco | Margarita Rosa de Francisco es la conductora del Desafío 2012.
Colprensa | Publicado el 05 de junio de 2012

“El que se quiera olvidar de mí, que lo haga”, dice Margarita Rosa de Francisco, no como un acto de soberbia. En ella hay un deseo por despojarse de las máscaras de la fama, por no ser un ícono y menos una diva o un fenómeno televisivo, sino una mujer de carne y hueso.

Por eso y luego de los mil y un disfraces que se ha probado en casi 30 años en el mundo del espectáculo, solo siente que le falta desarrollar más su personaje como mujer y por ello dice querer alejarse por un largo tiempo de los escenarios. Pero de inmediato, la actriz, presentadora, cantante, compositora y exreina caleña se arrepiente.

Desde que era una niña se ha visto como una “luminaria”, como una mujer que le pertenece a las artes y al espectáculo. Por eso parece, más en sus actos que en sus palabras, que quisiera estar para siempre en las pantallas de cine y televisión, en las tablas de un teatro o en el micrófono cantando. Siempre ha sido así, desde ‘La niña Mencha’ de Gallito Ramírez (1986) hasta la presentadora del Desafío 2012, rol que actualmente desempeña.

La Mencha, Gaviota, la cantante, la mujer, la novia y otros tantos personajes en una sola mujer, hablaron con Colprensa de esa importante carrera artística que hace sentir a Margarita Rosa muy satisfecha de quien es hoy y de haber podido cumplir todos esos sueños que de niña imaginó.

Cantante, actriz, reina, presentadora y hasta compositora ¿Falta todavía algo por hacer?
He dado a manos llenas todo en cada una de esas cosas y no tengo deudas conmigo profesionalmente. Ahora tengo ganas de hacer mi rol de mujer común y corriente, de ocultarme un poco de las cámaras, de ser más novia.

¿Eso implica también ser mamá?
Ni loca. Me aterra. Nunca quise ser mamá, ni ahorita lo envidio. Eso lo tuve claro desde chiquita. Siempre jugué a las Barbies pero yo quería ser la señorita, la cantante o la luminaria. Nunca jugué a las muñecas en plan de ser mamá.

¿Esa decisión tiene que ver con que usted tenga algo en contra de la maternidad?
Para nada. Lo que pasa es que no tengo personalidad de madre, siento que los hijos chupan todo de la mamá. Uno como hijo chupa todo, es como un vampiro de la mamá. A mi me gusta el hecho de no tener ninguna obligación con nadie. Esa sensación de libertad no quiero cambiarla por nada del mundo.

¿Qué pasó con su faceta como cantante?}
A mi me pasa una cosa rara en ese tema y es que nunca he creído en mí como cantante realmente. Me fascina cantar y hacer canciones y creo que voy a seguirlo haciendo pero no me muero por ser famosa como cantante. Tal vez lo que me gusta es el proceso de hacer la música, de crear canciones y cantarlas, pero ya la parte de hacer mi concierto y de la venta del disco no me gusta tanto. Entonces no se que voy a hacer ahí (risas).

¿En cual de todas esas facetas quiere que el público la recuerde?
Como quieran. No me importa. Si quieren que se olviden de mí. El que se quiera olvidar de mí, que lo haga. No me importa saber como me ve el mundo.

¿Quizá como una diva?
Con es término trapea Colombia entera y lo definen de tantas formas que yo como persona no sé como pueda cuadrar en algo así. Ni siquiera sabría definir qué es una diva, ni creo que podría meterme en un formato de eso. Alguien dijo que yo era una diva porque así como recibo también doy y aquí el concepto cambia mucho, porque cuando trabajo respeto mucho el trabajo de la otra gente. Uno no es el centro del mundo.

¿Le gustaría que la recordaran como un ícono?
Me parecería peligrosísimo verme a mi misma como un ícono. Eso es como una consecuencia de un hecho televisivo y mediático, pero no tiene nada que ver con la persona que soy, ni quiero ser esclava de eso.

¿Pero usted es consciente de que esa es la imagen que puede estar  generando en los televidentes?
Entiendo que existe ese efecto, pero no puedo identificarme con eso. Trato constantemente de luchar con lo que la gente se imagina que es uno. Por eso me gusta mucho el Twitter, allí con una frase uno contradice muchas cosas que la gente piensa de uno. Me encanta desvirtuarle esa imagen a la gente. No ser un mito para nadie. Lo que si recibo como un regalazo es el cariño de la gente.

¿Algún sueño que aún falte por cumplir?
Yo cumplí ya todos, de verdad que sí. Todo lo que soñé de niña se me cumplió.

¿Cuál de esos sueños realizados la enorgullece más?
El haberme desempeñado como actriz de la forma que lo he hecho. He hecho cosas muy mediocres y otras muy buenas y me enorgullezco de lo que hago cuando he sido muy buena.

¿Y si no hubiera habido todo eso en su vida? ¿Si el rumbo hubiera sido otro?
No pienso en nada de eso. Pero si la disposición que he tenido como actriz me la quitaran de un momento a otro, yo me la buscaría. Podría ser entrenadora física, me gustaría mucho poder entrenar gente en un gimnasio.

¿Cuál ha sido la clave con la cual ha alcanzado todos sus sueños?
El rigor. No me gustan las cosas de a poquiticos ni a medias. Si me voy a equivocar lo haré bien. Grandemente equivocada pero habiéndole metido toda. Cuando tengo una corazonada voy allá pero con mucho trabajo y convicción. Yo no creo en el talento porque sí. Creo más en el rigor del trabajo que en el talento de la persona.

¿Quién es hoy Margarita Rosa de Francisco?
Lo que más trato es de no exprimirme porque me encuentro en un estado permanente de transformación, gracias a Dios. No me gusta quedarme pegada en ideas, me encanta  estar abriendo mi mente a otras cosas. Soy una persona terca, me encanta aprender de todo.

¿Qué ha cambiado en comparación con la Margarita que inició su carrera hace ya casi 30 años?
Me siento como una mujer mucho más a gusto, antes me mantenía en una pelea permanente con migo misma, con mi físico, siempre estaba inconforme, con mucha angustia y con un miedo permanente. Ahora ya no tengo más eso, cuando me miro al espejo me digo: no seré perfecta pero está muy bien lo que hago y me quiero más así.

¿Qué no puede faltar hoy en su vida?
Mi ejercicio, no puede faltar por nada del mundo. Mis lecturas tampoco. Ahora por ejemplo estoy leyendo a Dostoievski y estoy detrás de él. Hay un libro que leo constantemente que ha sido mi guía espiritual, se llama ‘Un curso de milagros’. Cuando leo me saboreo el idioma, las palabras, la filosofía que hay detrás.

¿Qué la hace feliz?
Mi novio. La vida sencilla. Compartir las cosas de la vida. Una buena conversación es lo más delicioso que hay.

¿Qué significa para usted el ‘Desafio’ después de estar tantos años al frente de este reality?
Es un ‘break’ que me doy todos los años porque además es un hijito de Expedición Robinson y yo empecé con ellos y me encantó convertirme como en esa sacerdotisa de ese cuento de aventura que viven los muchachos. Esto tiene un lenguaje diferente y personal que me ha permitido encontrarme con los participantes y contarle la historia al televidente.

¿Cada año usted vive su propio reality siendo la presentadora del programa?
Me gusta hacerlo y tiene para mi mucho grado de dificultad. El estar aquí encerrado durante 53 días también me reta de muchas maneras. Tengo que desafiar mi capacidad de memoria, tener el ‘perrenque’ para estar en pie todos los días. Me parece interesante la experiencia humana que hay detrás del Desafío y me siento parte de esta familia. Esto es algo muy mío y aquí vuelvo porque me siento muy cercana al equipo de trabajo, es gente que quiero mucho.

¿Qué piensa del Desafío de este año, de la temática de los mayas y el fin del mundo?
Me parece interesante. El eslogan es un acierto. Los escritores han hecho muy bien su trabajo y su investigación ha sido muy seria. Han creado como un cuentito alrededor del fin del mundo y lo que tiene que ver con la transformación humana. Yo personalmente estoy muy convencida de lo que digo en cada programa a pesar de que hay un libreto.

¿Qué proyectos vienen después de este Desafío 2012?
Después de esto, quiero irme por un tiempo largo. Pero, hay películas y unos guiones chéveres que me gustaría realizar entonces puede ser que si me le mida. Son películas colombianas en los que interpretaré papeles dramáticos. Ahorita no quiero aparecer en nada, eso es lo que digo, pero seguro en un par de meses estaré mirando que hago. De pronto teatro, me encantaría hacer un monólogo.