HISTÓRICO
MÁS CAPACITACIÓN A LOS SERVIDORES PÚBLICOS
  • MÁS CAPACITACIÓN A LOS SERVIDORES PÚBLICOS |
    MÁS CAPACITACIÓN A LOS SERVIDORES PÚBLICOS |
Por ANA CRISTINA ARISTIZÁBAL URIBE | Publicado el 26 de agosto de 2013

Por favor, que alguien les recuerde a los funcionarios que la información pública debe estar disponible para los ciudadanos y que tienen el deber de entregarla en el tiempo requerido.

Cómo les parece que hace poco unos estudiantes de periodismo tenían que hacer una exposición sobre diversas dependencias de la Alcaldía de Medellín, entre otras, con el fin de promover que estos ciudadanos, además futuros periodistas, se familiaricen con las entidades públicas del orden municipal, y a partir de esa experiencia directa comprendan mejor la estructura del Estado.

Uno de los temas que tenían que averiguar era, por supuesto, el presupuesto anual de esas dependencias. Las que prometieron enviar la información por correo electrónico, pero no lo hicieron para la fecha necesaria, fueron la Secretaría de Desarrollo Económico, la Secretaría de las Mujeres y la Secretaría de Movilidad. En la Secretaría del Medio Ambiente no solo les negaron inmediatamente la información, sino que los regañaron por solicitarla, y compararon que es como si se pidiera la misma información a la universidad privada a la que pertenecen.

Los servidores públicos, cualquiera sea su rango, tienen que entender la diferencia entre "público" y "privado". No sé por qué algunos de los ciudadanos que llegan a este tipo de cargos, en cualquier nivel, se creen por encima de los demás y manejan la información con un halo de misterio que lo que hacen es levantar sospechas.

Otra perla fue cuando dos estudiantes, investigando sobre la violencia contra las mujeres en la ciudad, fueron a la Secretaría de la Mujer. En el tercer piso del edificio de la Alcaldía, al fondo a la izquierda, en los cubículos de atención, tres jovencitas las "atendieron" sin mirarlas, mientras se hacían trencitas entre ellas. Luego la funcionaria que las recibió les retuvo la cédula de ciudadanía, solo para prestarles la cartilla No más, por la vida y la equidad, que debieron consultar en esa oficina. El mismo día la misma cartilla se la habían regalado a otros estudiantes del mismo grupo que por otro motivo habían acudido a la misma dependencia.

No se imaginan la desazón que este tipo de comportamientos generan en la ciudadanía. Y no se puede decir que así actúan todos, pero tampoco que son casos aislados. ¿Cuántas veces no pasa que el que atiende, si es que atiende, está pintándose las uñas, desayunando o en un cotorreo ininterrumpible?

Algunos adultos intentando acercar a las nuevas generaciones a lo público, ya que nos quejamos de la distancia entre este sector y los jóvenes, y vean el fiasco que se llevan.