HISTÓRICO
Más le valiera...
  • Más le valiera...

Más le valiera...Por
Ramiro Valencia Cossio

Para los creyentes, hay frases evangélicas que nos muestran no solo el amor de Jesús por los niños, sino que nos refiere a ellos como modelos. "Si no os hiciéreis como niños?" "Dejad que los niños vengan a mi?" "Ay de aquel que escandalizare a uno de estos pequeños, más le valiera atarse una piedra de molino al cuello y echarse a ahogar".

Y Jalil Gibrán en El Profeta, hablando de los hijos nos dice: "Procurad ser como ellos, pero no tratéis de hacerlos como vosotros? porque la vida no se detiene en el ayer?".

Estamos cansados de escuchar, de repetir? "los niños son el futuro de la patria".

Pero ni las enseñanzas de Jesús, ni las reflexiones de Gibrán, ni las supuestas creencias que tenemos sobre los niños, nos mueven en esta sociedad enferma.

Hace unos dos meses escuché una noticia aterradora: Una pareja había violado sexualmente a su pequeña hija de seis meses.

Me parecía increíble? no pasó de ser una noticia más para las estadísticas.

Y estas últimas nos dicen, lo escuché antier, que en Colombia son asesinados cinco niños diariamente y se suicida uno.

Pero es que en la horrible matanza de San José de Apartadó, que se tapa con la columna de humo de la discusión sobre las comunidades de paz, varios niños fueron descuartizados a machete.

Muertos también para las estadísticas, pues ni a la sociedad le importó un bledo y a los organismos del Estado les interesa más torcer la discusión que descubrir a los culpables.

¿Estos descuartizamientos no serían motivo suficiente para que toda Colombia se paralizara, con dolor, con indignación y exigiera que cesaran las palabrerías y los discursos para desenmascarar lo que nos está pasando? Pero no? estos muertos van para las estadísticas. Y éstas son picos, son crestas de las olas de la realidad sobre las cuales hacemos "surfing".

Porque no somos capaces de "bucear", para mirar adentro, en lo profundo y descubrir lo que nos sucede.

No más el miércoles pasado una madre, Marta Patiño, en Barbosa-Santander envenenó a su bebé de trece meses y a su niñita de tres años porque no tenía cómo subsistir con ellos.

Y el jueves fue capturado en Roldanillo-Valle, Gustavo Orozco, que sacó de su vivienda a su hijito para cambiarla por bazuco y aguardiente.

De cada cuatro combatientes de los grupos armados, uno es menor de edad. Y en nuestro país, según un organismo internacional, más de once mil jóvenes menores de diez y ocho años luchan en el conflicto armado. No hay comparación en el mundo.

Eso es lo que está pasando con nuestros niños? con el "futuro de la patria"? sin contar lo que sucede en los colegios, en las discotecas, en las convivencias y en los propios hogares.

¿Y los adultos? En silencio.

Si Jesús volviera, tal vez nos diría: "Ay de aquellos que no se escandalizan por lo que le hacen a uno de estos pequeños? más les valiera?"