HISTÓRICO
MÁS PERSONAS QUE EJECUTIVOS
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    MÁS PERSONAS QUE EJECUTIVOS |
Por JUAN CARLOS QUINTERO C. | Publicado el 05 de diciembre de 2013

Se ha vuelto costumbre en el mundo de las organizaciones volcar la atención a los logros profesionales y al cumplimiento de metas utilizando la teoría maquiavélica de que el fin justifica los medios pasando por encima de la ética, la moral y la humanidad de los colaboradores. Es por eso, que en medio de este desmedido afán se vuelven insensibles, soberbios y distantes ocupándose más por figurar ante la directiva que por el bienestar de sus equipos de trabajo.

Y esta realidad es fácil de reconocer en un medio en el que estos egocéntricos consideran que ellos y sus metas son lo único que importa, recuerdo que antes de iniciar una conferencia me ubique en la puerta del auditorio junto al gerente de la organización a dar un saludo de bienvenida a los asistentes, cuando uno de ellos se acercó a pedirle que lo excusara porque tenía un problema personal, a lo que el gerente le respondió con una sutil arrogancia "recuerde que los problemas personales se quedan en la casa, así que amigo, siga que después del trabajo tendrá tiempo suficiente para solucionar su problema". Fue tal mi sorpresa que cuando me indicó que ya estaba todo el personal y el sonido listo para iniciar se me ocurrió decirle "¿bueno, y cómo hago para entrar, pues, tengo un dolor de cabeza terrible y usted mismo dice que los problemas se deben quedar afuera de la empresa?".

No sé qué será de este personaje de las cavernas pero de humano le faltaba todo lo que tenía de ejecutivo. Sin embargo, en medio de ese común y desolador panorama existen ejecutivos de "lavar y planchar", o al menos así son reconocidos algunos "humanos" como Javier Genaro Gutiérrez uno de los 50 ejecutivos más importantes de Colombia que según la revista América Economía se ha caracterizado por ser, más que el presidente de Ecopetrol, un sinónimo de sencillez, facilidad de acceso y calidad humana, es por eso, que la gente lo saluda en los aeropuertos y hasta almuerza en los campamentos con los trabajadores cuando está en terreno, además, de someterse como cualquier empleado a los controles de seguridad para ingresar a su oficina en el centro de la ciudad de Bogotá.

Igual sucede con otros gerentes, como Germán Efromovich que el fin de semana del 16 y 17 de noviembre se dio a la tarea de recoger los pasabordos y cerrar los compartimientos del guardaequipaje en la cabina, porque según un auxiliar de vuelo "a él le gusta estar pendiente de todo" y si el presidente de Avianca y el de Ecopetrol son capaces de inspirar humanidad, cómo es posible que haya gente que gana menos, tiene cargos inferiores y sus subordinados se cuentan con los dedos de las manos que son tan sobrados que miran por encima del hombro a clientes y a colaboradores olvidando que son seres humanos.

Para ser persona sobran los títulos, los apellidos y hasta los cargos. Ser persona requiere de la humildad de reconocer en el otro un ser humano con necesidades iguales en una posición diferente que quizás con el paso de los años estará en otro lugar, por eso, recuerde que seguramente será muy fácil olvidar el rostro de las personas que ha pisoteado en el camino al éxito, pero téngalo por seguro, que ninguna de esas personas nunca olvidará el suyo. Así que practicar la humildad no se compra por ningún precio, ni se adquiere en la academia, ni la da ningún cargo.