HISTÓRICO
“Me gusta” la innovación
  • ILUSTRACIÓN MORPHART
    ILUSTRACIÓN MORPHART
EL COLOMBIANO | Publicado el 01 de marzo de 2013

Que una ciudad que el narcotráfico convirtió en la más violenta del mundo sea elegida, dos décadas después, como la más innovadora, tiene un mérito indiscutible.

Los problemas derivados de la pobreza, que nos convierten en una de las ciudades más inequitativas, y el agobio al que está sometida la ciudadanía por las acciones criminales, no nos pueden llevar a desconocer la importancia de esta elección.

Este triunfo que eleva la autoestima colectiva nos debe impulsar para avanzar hacia lo que la inmensa mayoría añora: vivir en una ciudad más segura.

Así se trate de una elección atada a la emoción de un "me gusta", en una página de internet, el hecho de que sus habitantes y muchos amigos en el país y en el exterior hubieran votado por Medellín es el reconocimiento a unos logros específicos e identificados en ocho ítems: escaleras de la comuna 13, bicicletas públicas, Parque biblioteca España, Centro cultural de Moravia, EPM y su aporte a proyectos de ciudad y de educación, reducción de los índices de criminalidad, el Metro y su impacto ambiental y el aporte a un sistema de transporte integrado masivo de movilidad y a la calidad de vida de la gente.

En estos aspectos, el nombre de Medellín fue puesto al lado de otras 200 ciudades y al final se disputó el primer puesto con Nueva York y Tel Aviv.

La significación de este título está también en el aval que le dieron el Citigroup, la principal entidad financiera del mundo, con presencia en 140 países, y distinguida por sus ideas inspiradoras para el beneficio de la comunidad, y el Wall Street Journal, un periódico especializado en información económica para altos ejecutivos y quienes toman decisiones empresariales en la llamada capital del mundo, Nueva York.

Es un logro importante que no se puede atribuir a una sola persona, pues el verdadero artífice es el habitante de Medellín que se siente orgulloso de su ciudad. "Su respuesta en votos fue aplastante", dijo el Wall Street Journal al hacer ayer el anuncio oficial del ganador.

La innovación que se reconoce en esta ocasión, por su acento social y transformador, por haber dignificado el espacio público en los barrios de Medellín y por procurar beneficios sociales tangibles en la vida de sus moradores, es un esfuerzo colectivo.

Una suma de voluntades de una sociedad que no se ha dejado derrotar por el crimen organizado. De los gobernantes que enfrentaron con valor la andanada terrorista del narcotráfico, de los empresarios que resistieron y no abandonaron la ciudad y continuaron invirtiendo, de los visionarios y de quienes trabajan día a día en una ciudad de enormes contrastes, donde se entrelazan obras que alientan la esperanza con problemas que hablan de una gran deuda social y hechos incomprensibles de violencia.

Y es muy positivo que sea la innovación, entendida como la búsqueda de soluciones y cambios realizados para lograr mejores niveles de calidad, de productividad, de bienestar social, la que nos estimule a avanzar en el logro de mayores metas.

La innovación debe ser nuestra guía en alianzas público-privadas, como la de Universidad-Empresa-Estado, las incubadoras de empresas, el Parque del Emprendimiento, Ruta N, los seis clúster que impulsa la Cámara de Comercio, Tecnova, la Sede de Investigación Universitaria (SIU) y otras entidades y empresas que han hecho de la ciencia, la tecnología y la investigación su punta de lanza.

¡Que sea la innovación la que trace el camino hacia una sociedad más equitativa…, y ojalá exista un compromiso para darle el "me gusta" a algo tan necesario.