HISTÓRICO
MEDELLÍN, AL PASO DE LA ANESTESIA
Por PABLO JARAMILLO VASCO | Publicado el 03 de febrero de 2013
El síntoma posterior al paso de una anestesia inducida por la Alcaldía de Medellín a sus habitantes mediante la promoción del concierto de Madonna y el concurso para votar por la ciudad como "la más innovadora del mundo" es el dolor de redirecionar nuestras conciencias a una cruda realidad que debemos afrontar sin tapujos.

Es muy bonito soñar con una ciudad innovadora y de talla mundial, pero no dejemos que los espejismos pasajeros que hoy nos asemejan a un oasis, nos desconcentren de exigirnos trabajar arduamente por una ilusión que pudiera ser aún más real y concreta.

Poco a poco van apareciendo de nuevo los dolores de todo aquello que pasaba en el fondo mientras la anestesia hacía de las suyas. La transformación de Medellín no puede fundamentarse sólo en el maquillaje que brinda el concreto como herramienta para hacer obras físicamente bonitas, sino en una transformación de fondo que no descuide aspectos fundamentales como la seguridad.

Colegios públicos absolutamente preciosos que puedan ser utilizados por sus estudiantes sin temor a asistir a clases por el asedio de los criminales. Parques y escenarios de esparcimiento público que puedan ser visitados por todos sin temor al atraco. Medios de trasporte innovadores que puedan usarse sin temor a ser alcanzado por una bala. Negocios que puedan abrirse sin tener que pensar en el pago de una extorsión.

Medellín debe abrir los ojos, y su ciudadanía debe ser exigente. La principal causa de nuestros problemas es la indiferencia y la desidia de la gente. No podemos caer en la peligrosa vanidad de desconocer nuestros problemas de fondo por causa de reconocimientos fugases.

A pesar de la reducción en los homicidios, Medellín retrocede en la percepción de seguridad por el incremento en otros delitos de alto impacto en la ciudadanía como el hurto y la extorsión. La movilidad, a pesar de tener un "sistema inteligente" que lo monitorea, no cede ante el caos vial que se presenta diariamente. Las obras se hacen, pero muchas no resultan de utilidad y en ocasiones generan mayores problemas. El desempleo, aunque Medellín se jacte de ser una ciudad emprendedora y pujante en los negocios, se encuentra por encima del promedio nacional y subió en el pasado mes de diciembre, siendo esta paradójicamente una temporada altamente comercial.

Ahora Medellín corre peligro de ceder en competitividad por una desmesurada actualización catastral que producirá grandes costos en el pago del impuesto predial a muchos contribuyentes; incluso existen quienes se les juntará este año con el cobro de la valorización.

Ojalá el Alcalde escuche nuestras críticas con humildad, demostrando interés por tener en cuenta propuestas en beneficio de la ciudad, y no nos remita con desprecio a escuchar anestésicas palabras de personajes como Hillary Clinton.

@conojocritico