HISTÓRICO
Medellín es nacional en el Salón de artistas
  • Medellín es nacional en el Salón de artistas | Obras de Miguel Jara y Santiago Reyes, dos de los artistas confirmados en el Salón (Inter) Nacional de Artistas, que no se hacía en Medellín desde hace 26 años. FOTO CORTESÍA
    Medellín es nacional en el Salón de artistas | Obras de Miguel Jara y Santiago Reyes, dos de los artistas confirmados en el Salón (Inter) Nacional de Artistas, que no se hacía en Medellín desde hace 26 años. FOTO CORTESÍA
Por MÓNICA QUINTERO RESTREPO | Publicado el 09 de julio de 2013

Esa vez muchos se preguntaron cómo llegó ese Renault 4 a ese edificio y a esas cuatro paredes y a ese piso de baldosas rojas y amarillas, desgastadas. Era en Cali, en el Salón Nacional de Artistas número 41. Algunos aún se acuerdan.

Esta vez, no se sabe qué artista pondrá qué en la sala del Museo de Antioquia o saldrá con alguna obra para mirar tres veces en mitad del Museo de Arte Moderno. Ni sabemos, siquiera, cómo va a quedar el edificio La Naviera, ese que una vez fue el de renta de la Gobernación de Antioquia, donde algunos pagaban impuestos y otros compraban licor, y que será restaurado para el arte.

No se sabe, porque el Salón Nacional de Artistas abre el 6 de septiembre. Lo que se sabe es que los curadores ya se sentaron, ya debatieron, ya eligieron a cien artistas que tienen la obra en su cabeza, algunos casi terminada, otras construyéndola.

Se sabe, y desde hace unos días, que Medellín es la ciudad. "Más que una elección, las ciudades le piden al Ministerio ser la sede. Lo que uno solicita es que tenga una capacidad instalada, unos espacios para albergar artistas nacionales e internacionales, una experiencia en el tema de las artes plásticas y un compromiso para aportar recursos. El Mincultura facilita el proceso, pero la ciudad es la que se empodera", explica Mariana Garcés, la ministra de cultura.

En Medellín, entonces, encontraron esa urbe para el que es tal vez, lo dice ella y otros expertos, el escenario más emblemático de las artes en el país.

"El Salón —dice María del Rosario Escobar, la secretaria de cultura— nos trae una experiencia que va a transformar la ciudad durante dos meses".

Son 5.300 metros cuadrados, repartidos entre el Museo de Antioquia, el Mamm y La Naviera, aunque hay otros lugares, como el Jardín Botánico, donde se podrán ver algunas obras.

Ver y pensar
El Salón que estará en Medellín es la edición 43 y el concepto es Saber desconocer. "Es una frase que reúne dos términos opuestos. Una cosa es el saber y, exactamente lo opuesto, es el desconocer. Están puestos juntos en un oxímoron, creando nuevos sentidos, es decir, desafiando nuestra lógica habitual, los marcos con los que vemos el mundo", explica Florencia Malbrán, curadora argentina que junto al brasileño Rodrigo Moura conforman el equipo internacional.

Ellos trabajan con los nacionales Javier Mejía y Óscar Roldán, bajo la dirección artística de Mariángela Méndez.

Las dos palabras, saber y desconocer, juntas se contradicen. La pregunta que ellos hacen es si, realmente, lo hacen.

"El arte —continúa Florencia— nos invita a romper esos marcos habituales y abrirnos a otras posibilidades, a la duda, a la ficción. Uno puede saber muchas cosas y ponerlas a un lado cuando llega una pregunta, cuando nos damos cuenta de que solo sé que nada sé y, a veces, al contemplar una obra se siente el sentido de la afirmación: lo sabía, lo sentía, lo intuía. Todo ese rango de sensaciones y emociones están presentes en nuestro encuentro con el arte".

Bajo ese concepto se eligieron los artistas. La mayoría, entre los cien confirmados, son nacionales. Hay 34 internacionales de 24 países, muchos latinoamericanos, algunos de países como China, Afganistán, Noruega, Holanda, Bélgica y Portugal.

La lista sigue abierta, aunque si entran más o menos tendrá que ver con el presupuesto, que se aporta entre el Mincultura (2.000 millones) y la Alcaldía de Medellín (1.500). "Es un límite obligado y hay que construirlo muy bien. Hay una serie de límites que no se pueden cruzar", precisa Guiomar Acevedo, directora de artes del Mincultura.

Escoger fue una aventura difícil, porque no todo lo mejor está al alcance del presupuesto o funciona en el espacio. La producción se hizo desde esos artistas que caben dentro del Saber desconocer.

"Hay un grupo interesado en hablar de identidad, de narraciones de origen y, al mismo tiempo, hay un grupo que ha decidido volcarse a otros temas. La luz del día, el tiempo, lo desconocido. Hay una fuerte presencia de esos enfoques", explica Méndez.

También hay un interés por el público, porque recorra, se acerque, mire, se pregunte, entienda o no, haga sus reflexiones, si bien hay un componente importante académico.

"Me gusta esta idea de entrar en comparación —expresa la artista Angélica Teuta —. Entrar a mirar qué se está produciendo en arte contemporáneo. Es un juego de aprender entre artistas y de revisar a producción y ponerla en pro de un público en general, que tal vez no sabe de arte contemporáneo, pero se va a dar cuento que no es tan difícil como creen".

El Salón tiene la puerta medio abierta. Agosto será para montar. Septiembre para ver. Octubre y noviembre, incluso, para volver.