HISTÓRICO
¿Medellín es víctima del subregistro de homicidios?
Por RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO | Publicado el 10 de diciembre de 2012
Cuando salía de su casa, el pasado primero de diciembre, en plena alborada, murió por un tiro al aire, en el barrio Aures, noroccidente de Medellín, Keila Estefanía Mercado Muñoz, de 20 años. El hecho pasó desapercibido para la ciudadanía, porque la Policía no lo dio a conocer.

Voceros de la institución aclararon que no todo los homicidios quedan registrados en el boletín, por la hora en que se presentan o por decesos, pero todo queda consignado en el reporte de Medicina Legal.

Pero, situaciones como esta llevan a analistas y a organizaciones que trabajan por la defensa de los derechos humanos a afirmar que Medellín es víctima de un posible subregistro sobre hechos de criminalidad.

Uno de ellos es Luis Fernando Quijano, director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, Corpades, quien aseguró que "cuando en Medellín bajan los homicidios suben las desapariciones".

Un debate en el Concejo de Medellín informó que este año, a 31 de octubre, había reportadas en la ciudad 360 personas desaparecidas.

Quijano también se pregunta sobre los casos de personas que, heridas de gravedad, son trasladadas a un hospital y fallecen a los dos o tres días. "¿Cómo salen las partidas de defunción, como paro cardiorrespiratorio o hecho violento?

Pero la controversia planteada por el Director de Corpades frente a un posible subregistro en la ciudad no termina: "El río se volvió un vertedero de cadáveres de Medellín que van a dar a Bello, Copacabana y Barbosa y quedan registrados como si fueran hechos ocurridos en esas localidades".

Encubrimiento imposible
En opinión de Max Yury Gil, director de la Corporación Región, desde que se creó en Medellín el Sistema de Información de Seguridad y Convivencia, Sisc, no es fácil encubrir un homicidio, porque esta entidad hace un cruce de datos entre Fiscalía, Policía y Medicina Legal, que se concilia y depura.

"Creo en las cifras que publican sobre homicidios. Antes la Policía presentaba datos inferiores, porque no incluía a delincuentes dados de baja y hacía una maniobra con los decesos en hospitales: a un herido de bala que moría a los 8 o 15 días lo registraban como muerte por anemia o falla cardíaca", explicó.

Gil reconoció, sí, que aún existen hechos que pueden encubrir las cifras, como las desapariciones forzadas o el lanzamiento de cuerpos al río.

Las cifras
Las cifras de Alcaldía, Fiscalía y Medicina Legal dadas a conocer entre el 1 de enero y el 9 de diciembre coinciden en 1.180 homicidios, 390 menos que en el mismo período del 2011, un 24,8 por ciento de reducción.

El secretario de Seguridad de Medellín, Eduardo Rojas León, sostuvo que es muy complicado llevar un subregistro de cadáveres, porque toda muerte violenta que ocurra en la ciudad tiene que pasar por Medicina Legal y toda información es basada en esa dependencia.

Sobre posibles disparidades arrojadas por el lugar del hecho violento versus el sitio de deceso, que también señala la médica e ingeniera civil Isabel Cristina Castro, estudiosa de seguridad urbana, el secretario Rojas explicó que todas las muertes quedan registradas en la morgue y es allí donde se detecta cuáles fueron homicidios.

"Hoy tenemos una reunión diaria entre Medicina Legal, CTI, Sijín de la Policía Metropolitana y la Secretaría de Seguridad para revisar y analizar los datos. Es un trabajo muy acertado", dijo Camilo Arango Osorno, director del Sisc, quien valoró que la cifra del 24,8 por ciento en reducción de homicidios este año en Medellín es real y es la más alta entre las ciudades grandes del país.

Marlen Suárez, directora de Fiscalías de Medellín, negó que haya subregistro y valoró la transparencia del Sistema Sisc, mientras el general Yesid Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana, apuntó que ocultar un muerto es imposible: "La última palabra la tiene Medicina Legal e invito a incrédulos a verificar las cifras con esa entidad".

En cuanto a los cadáveres en el río Medellín, el coronel Fabio Rodríguez, comandante Operativo de la Policía Metropolitana, dijo que Medicina Legal es responsable de estos cuerpos, los cuales son difíciles de identificar y de definir las causas del fallecimiento, porque están en descomposición. De los hospitales, explicó que estos no pueden certificar una muerte violenta como si fuera natural, por el concepto del médico tratante.

Sobre porcentajes, reducciones y comparativos, Max Yury Gil, director de Región, ofrece un cambio en la perspectiva de análisis y el foco de la discusión. "Es un debate que oculta la discusión cualitativa: aquí hay bandas que controlan territorios, impiden la movilización de la población y determinan la vida de muchas personas. Ese el problema que hay que resolver, más allá de si hay 1.200 o 1.300 muertos al año".