HISTÓRICO
Medellín habla del cine esencial
  • Medellín habla del cine esencial | Nebraska, su más reciente filme, debutó en Cannes. El realizador no descartó la idea de una película sobre Medellín. FOTO ROBINSON SÁENZ
    Medellín habla del cine esencial | Nebraska, su más reciente filme, debutó en Cannes. El realizador no descartó la idea de una película sobre Medellín. FOTO ROBINSON SÁENZ
Por LAURA VICTORIA BOTERO | Publicado el 26 de agosto de 2013

Un abordaje a la anónima e inadvertida labor del editor y montajista cinematográfico será el centro de la discusión durante los cuatro días del Festival de Cine Colombiano de Medellín, que dirige Víctor Gaviria.

Acogiéndose a la idea de que lo "esencial es visible", la organización del festival quiso traer a varios expertos en edición y montaje. Alejandro Carrillo Penovi, de Argentina y Carlos Bolado, de México, son dos de los editores internacionales que se hacen presentes en este encuentro.

Justamente, para explicar la trascendencia de su rol en la creación fílmica, Alejandro Carrillo afirmó que la importancia que tiene el montaje en el cine, está en esa relación directa con el ritmo de la historia y la manera como se cuenta. "Nos interesa hacer más visible la figura del editor porque al público le resulta muy difícil de entenderla. Nadie se pregunta por qué es importante el rol del editor, pero nadie sabe qué importancia tiene el montajista".

Sin duda, el personaje más importante de este festival es el director estadounidense Alexander Payne, creador de películas como Sideways (Entre copas) y The descendents. Su presencia en la ciudad ocurre 30 años después de que, siendo estudiante de historia, pasara varios meses en la ciudad en trabajo de campo para su tesis.

Payne asegura que ve a Medellín irreconocible pero "la misma de siempre". El director afirma que no quiere crear expectativas sobre el tema, pero no descarta la posibilidad de hacer una película sobre la ciudad.

La impronta de este director ha sido, siempre, la de dar vida a películas muy humanas, muy simples, pero de alta recordación, en contraste con el afán de grandes producciones que predomina en Hollywood.

"En el gran cine norteamericano no tenemos grandes historias humanas e inteligentes, los estudios hacen producciones que no reflejan la sociedad ni el ser humano. Por eso los directores que trabajan historias sencillas, inteligentes y humanas están trabajando en televisión, lo que ha hecho que se esté dando la edad de oro de la televisión. Breaking Bad y Mad Men son un ejemplo de ello".

El realizador también se refirió a los jóvenes estudiantes de cine y les aconsejó "buscar en ellos mismos". "No imitar a otros, no dejarse influir mucho de afuera sino buscar por dentro. Tienen, además, que ver las películas clásicas del cine y entender qué es lo que las hace buenas. El cine hoy en día tiene que saber de su historia".