HISTÓRICO
Medellín paga las consecuencias de sus pecados
  • Medellín paga las consecuencias de sus pecados | Al Medellín ahora solo le queda alejarse más del descenso y luchar por la Copa Postobón, en la que ya avanzó a la segunda ronda. FOTO MARIO VALENCIA
    Medellín paga las consecuencias de sus pecados | Al Medellín ahora solo le queda alejarse más del descenso y luchar por la Copa Postobón, en la que ya avanzó a la segunda ronda. FOTO MARIO VALENCIA
Por Wilson Díaz Sánchez | Publicado el 27 de mayo de 2013

La clasificación que buscaba el Medellín en la Liga Postobón-I murió en Cali, donde el lamento rojo tras el 2-0 en contra con el Cali, se enrutó hacia el trabajo arbitral de Juan Pontón, como lo ratificó el técnico Óscar Pérez al denunciar maltrato del juez a los jugadores.

 Y aunque queda el partido del sábado ante Junior, ese fue el epílogo de un sueños frustrado, como consecuencia de “un mal inicio de campeonato”, señaló el arquero Leandro Castellanos. Errores técnicos, dirigenciales y deportivos que se reflejan en un rendimiento del 39,2 por ciento dieron al traste con la campaña en Liga.

BOLILLO GÓMEZ SE CONFIÓ AL COMIENZO
Está demostrado que en los torneos cortos el exceso de confianza se paga caro. Y hoy el Medellín es víctima. Apenas en la cuarta fecha el equipo rojo consiguió el primer triunfo (1-0 frente a Alianza Petrolera como visitante).  Dos victorias en 11 fechas (3-1 al Chicó) es demasiado desperdicio. Sin bien en el semestre pasado vino de menos a más y llegó a la final, todas las veces la flauta no suena bien. Al estratega le faltó apretar el grupo, señalar culpables entre los jugadores y no echarse solo todo el peso.

REFUERZOS IMPUESTOS CON INFLUENCIAS
Cuando se fue, Hernán Darío Gómez insinuó que no todos los refuerzos que llegaron fueron pedidos por él y este tipo de situaciones no son sanas cuando se quiere construir un proyecto serio y a largo plazo. Hubo influencia de empresarios, de esos que abundan en el fútbol. ¿El resultado? Fallas en la elección que hoy se lamentan, porque jugadores de trayectoria como Marco Pérez y Efraín Viáfara, para mencionar dos, nunca acertaron. Y hubo escasa confianza para otros que pudieron salvar la campaña.

EL RELEVO TÉCNICO NO PODÍA SER AL AZAR
El cambio de técnico a mitad  de campeonato es una determinación de alto riesgo. Todavía hay hinchas que señalan este hecho como la principal causa de la eliminación.

La crítica fuerte para los directivos es que improvisaron en este aspecto, pues cuando sacaron a Bolillo tenían que tener listo un candidato si no de la misma talla y recorrido, sí con buena experiencia en el rentado. El experimento de Óscar Pérez les funcionó, pero con un club de tanta resonancia no se puede jugar a la lotería.

EL CAMBIO DE PRESIDENTES, A DESTIEMPO
Aunque el presidente no permanece con el grupo deportivo, sí es una figura clave en la campaña de cualquier equipo. Tres cambios de dirigentes en menos de un año afecta a un grupo. Sergio Betancur no tenía la misma empatía ni el feeling de Julio Roberto Gómez con los jugadores, y tampoco la sagacidad para temas arbitrales y todos los relacionados con un deporte tan complejo como el fútbol. Luego vino su renuncia en un momento clave de la competencia y, aunque fue amistosa, reflejó inestabilidad.

CARENCIA DE COMPROMISO DE JUGADORES
No todos los jugadores del Medellín puede andar hoy con la frente en alto. Están debiendo. Si bien la mayoría señala que el repunte se dio basados en el trabajo de Bolillo, nadie se explica el cambio de actitud tras el relevo técnico. Un entrenador se respalda en la cancha, con entrega, garra y compromiso, no con frases de cajón y lamentos poco convincentes. Muy pocos fueron sinceros con Hernán Darío.  A los dirigentes, cuando sacaron a Bolillo, les faltó también castigar algunos futbolistas.