HISTÓRICO
Moore, primer general negro en la historia de Colombia
  • Colprensa, CaliEl general Luis Alberto Moore reconoce que en Colombia hay racismo, pero dice que esto no ha sido impedimento para ascender dentro de la institución. El siete de diciembre, el recién ascendido general, recibirá su primer sol.
    Colprensa, Cali
    El general Luis Alberto Moore reconoce que en Colombia hay racismo, pero dice que esto no ha sido impedimento para ascender dentro de la institución. El siete de diciembre, el recién ascendido general, recibirá su primer sol.

  • Moore, primer oficial afrocolombiano en conseguir grado de general en el país.
  • Combatir al crimen organizado y frenar accionar de las Farc, su objetivo.
  • En uno de los momentos más difíciles de la capital del Valle, llega el general Moore.
Por
Ómar Alejandro Hernández

El comandante de la Policía de Cali, Luis Alberto Moore Perea, de 45 años, es el primer general negro de Colombia donde nunca un afrodescendiente había ocupado un cargo tan alto al interior de esa institución.

Cuando su familia se enteró de que había decidido abandonar su inclinación por la Medicina para estudiar en la Escuela General Santander, la reacción lo sacudió, pero no lo sacó del camino elegido. "Cómo así que un tombo en la familia", le dijeron.

No era para menos. Moore, de raza negra, hijo de un fisicomatemático samario y una abogada chocoana, no sólo rompió el sueño familiar de verlo convertido en médico.

También acabó con una historia, casi institucional, que negaba a personas afrodescendientes llegar al generalato, máxima instancia policial del país.

Hoy Moore es ejemplo de superarción para sus allegados y la institución policial. Se ha tomado más de un trago amargo en su carrera, como fue su participación en la retoma del Palacio de Justicia, cuando vio morir a uno de sus superiores.

Llega a manejar los hilos de la Policía en Cali en un momento difícil de la ciudad ¿Qué hará?
"Eso un compromiso personal muy grande. Lo que he podido conocer de ella es que hay gente buena, gente que quiere salir adelante. Creo que lo primero es no estigmatizar a Cali y a sus ciudadanos. Muchas veces quieren identificar a la ciudad con el delito. Allí es mínima la gente que quiere hacer daño y encontré gente que quiere trabajar de manera positiva. Hay que cambiar aspectos para que las cosas salgan de la mejor manera".

¿Cuál es el dolor de cabeza de Cali?
"El crimen organizado, está también la amenaza por parte de las Farc y el terrorismo que han querido llegar allá con el objetivo de amedrentar a la gente de Cali. Hay varias situaciones delincuenciales que hay que combatir y tenemos la necesidad de recuperar la ciudad. Por eso, vamos a trabajar con todo. No es fácil y enfrentarse a organizaciones criminales es fuerte, pero con la ayuda de Dios lo lograremos".

Desde abajo ¿Cuál ha sido el momento más difícil en su carrera?
"Cuando participé en la retoma del Palacio de Justicia, ese día llevamos al mayor Héctor Aníbal Talero Cruz, quién había sido mi comandante de sección en la Escuela dentro de la formación. Lo que recuerdo es que la muerte lo llama a uno, cuando estábamos sobrevolando en Palacio, mirando donde íbamos a aterrizar y estábamos con miedo, él me decía que si era que me daba miedo, entonces que entrara que aterrizara, él quería llegar allá. Lo dejamos allí, y después me dijeron que había muerto, eso me impactó".

¿Y su mayor satisfacción?
"Cuando llegó mi general Teodoro Campo, quién consideró que ya había trabajado un buen tiempo en orden público y me dijo, 'lo voy a enviar a un lugar donde a usted le gusta'.

Así fue cuando me nombró comandante de la Aviación de la Policía".

¿Pensó en llegar hasta aquí?
"Tuve una experiencia en el Congreso. Una persona que estuvo conmigo en Salamina (Caldas), me decía usted lo logró, él me recordaba que cuando yo estaba allá, cuando era subteniente, me dijo que iba a ser el primer general negro".

¿Hay racismo en Colombia?
"Sí, pero no sólo aquí, sino en todo el mundo. Hay personas que se ven inferiores a otras, hay gente que no permite que unos crezcan más que ellos, los subvaloran, pero no he estado nunca pendiente de eso. A veces uno mismo se rechaza".

¿Cómo se convirtió en piloto?
"Se produjo la oportunidad para que oficiales se vincularan a la aviación, nos presentamos un grupo de 200 oficiales, de ahí quedamos nueve tenientes y en el servicio aéreo duré 16 años, cinco mil horas de vuelo de solo helicópteros. Por eso, integré la comisión papal haciendo visitas en varios puntos del Estado".

¿Qué más experiencias tuvo?
"Recuerdo que estábamos en Guaymaral porque habían dejado unas bombas y se necesitaban expertos en explosivos. Faltaban 15 minutos para las 5 de la tarde y llegaron faltando 10. Los recogimos y los llevamos a Nemocón y cuando retorné para recogerlos, ellos habían volado, les explotó el artefacto... Eso me marcó. También estuve en Armero, es duro ver el dolor de la gente. Fumigamos la Sierra Nevada de Santa Marta, la Serranía del Perijá, cuando estaba en apogeo la marihuana, fue una misión difícil pero gratificante".

¿Todavía habla con sus compañeros de curso?
"Recuerdo bien que fuimos tres oficiales a Rusia para volar los helicópteros MI-17 y de ese grupo dos tenientes coroneles compañeros, se mataron cumpliendo acciones contra los grupos insurgentes. Un compañero de curso, también haciendo operaciones en la Plata, Huila, falleció, me tocó llevar el mando sobre la gente que estaba haciendo honores".

¿Qué consejos a los afrodescendientes que vienen detrás?
"Trabajar mucho, dar ejemplo, que la gente vea en uno un ser como cualquier otro. Hay que producir y tener definido el horizonte, las cosas se logran si se siguen estos lineamientos".

¿Qué piensa de la guerra que vive Colombia?
"Por qué tenemos que matarnos, gente nuestra y los otros. Veo el ser humano, porqué tienen que morir de esa forma. Tengo autosentido de lo que es la vida, el respeto al semejante".

Policía contra todos los pronósticos
El nuevo general de la República, Luis Alberto Moore Perea, 45 años de edad, nació en Bogotá, en un hogar católico conformado por un fisicomatemático samario y una maestra abogada chocoana. Tiene tres hermanos todos profesionales: un médico, un abogado y una odontóloga. Moore es casado y tiene tres hijos, la mayor estudia comercio internacional, el segundo se graduó esta semana de bachiller y el tercero tiene 11 años. Al terminar el bachillerato el hoy general quiso estudiar Medicina, pero alguien lo llevó a visitar la Escuela General Santander y se enamoró de la institución. Cuando la familia se enteró prácticamente se dividió, incluso llegaron a decirle "cómo así que un tombo en la familia". En un intento final para hacerlo desistir, su madre fue hasta la escuela, habló con el comandante y éste le preguntó al muchacho si quería continuar, la respuesta fue afirmativa y hoy Moor es ejemplo para su familia y la institución.