HISTÓRICO
Mujeres fabrican muebles con filtros desechados
  • Mujeres fabrican muebles con filtros desechados | Al graduarse, el 12 de diciembre, estas mujeres exhibieron sus productos para el hogar, la oficina y el colegio. FOTO RODRIGO MARTÍNEZ
    Mujeres fabrican muebles con filtros desechados | Al graduarse, el 12 de diciembre, estas mujeres exhibieron sus productos para el hogar, la oficina y el colegio. FOTO RODRIGO MARTÍNEZ
Por RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO | Publicado el 25 de diciembre de 2012

El estigma del desplazamiento y la angustia de haberlo perdido todo por la violencia quedaron atrás para 24 mujeres, cabeza de hogar, que ahora sólo piensan en sacar adelante sus empresas de muebles elaborados con filtros desechados por la empresa Coltabaco.

Este proyecto, llamado Mobiliario Justo, fue ideado por la Fundación Mopa Mopa que trabaja por el desarrollo sostenible con comunidades desplazadas, en extrema pobreza o vulnerables para ofrecerles proyectos productivos.

David Rincón Mejía, director de Mopa Mopa, explicó que como ya le habían hecho varios trabajos de diseño de campañas ambientales a Coltabaco, detectaron que esta empresa, con el fin de mitigar el impacto ambiental que causaba, pagaba para desechar el acetato de celulosa (materia prima para elaborar los filtros de cigarrillos) que le sobraba y que se podría reutilizar en la elaboración de cojines para muebles, puff, sillas y otros elementos para el inmobiliario del hogar, oficinas, empresas e instituciones educativas.

Coltabaco aceptó la petición y fue así como Mopa Mopa se contactó con la Unidad de Desplazamiento Forzado de la Alcaldía de Medellín.

Entonces, esta entidad les hizo la oferta a varias mujeres de la comuna 13 y la ciudadela Nuevo Occidente, de San Cristóbal.

Al proyecto también se unieron el Sena, con el Centro Tecnológico y Mobiliario de Itagüí, el cual se encargó de capacitar a las matriculadas, que además tuvieron el apoyo del Departamento de Prosperidad Social, de la Presidencia de la República y varias Ong.

En marzo se iniciaron las clases con 20 mujeres y luego se unieron otras cuatro.

Lucía Esparza Baena, gerente de Comunicaciones y Contribuciones de Coltabaco, indicó que lo que la empresa busca con este tipo de actividades es que este grupo de desplazadas tengan un trabajo digno y la esperanza de un futuro mejor. En este caso ellas no sólo tuvieron la oportunidad de capacitarse, sino de contribuir con el medio ambiente dado que el acetato de celulosa es un excedente industrial que ha sido bien aprovechado por ellas.

Comentó que los muebles que estas mujeres aprendieron a confeccionar son modernos, funcionales y ergonómicos, por lo que espera que sean bien aceptados por el público.

Una de las alumnas, Lina Idalia Vargas, residente en la Ciudadela Nuevo Occidente y desplazada de San Carlos, destacó que no sintieron las clases porque se divirtieron mucho. "Fue difícil al principio manejar las máquinas y la moldería, pero tuvimos unos excelentes profesores, tanto del Sena como de Mopa Mopa y, por eso, todas nos amañamos, porque empezamos 20 y terminamos 24.

Las mujeres se graduaron el 12 de diciembre pasado en un sencillo acto realizado en el auditorio de Coltabaco.

Ahora la fundación Mopa Mopa trabaja en la segunda fase del proyecto que consiste en ofrecerle a entidades gubernamentales, empresas y público en general, el trabajo de estas mujeres que han puesto toda su creatividad en esta propuesta.