HISTÓRICO
Murió el cronista de la violencia en Colombia
  • ColprensaArturo Alape vivió entre las artes, sus investigaciones sobre violencia, la literatura e incluso en el comunismo. Durante una década luchó contra la leucemia que lo aquejaba y que lo venció.
    Colprensa
    Arturo Alape vivió entre las artes, sus investigaciones sobre violencia, la literatura e incluso en el comunismo. Durante una década luchó contra la leucemia que lo aquejaba y que lo venció.
  • El cadáver insepulto? fue su última novela.
    El cadáver insepulto? fue su última novela.

  • Su último libro vio la luz el año pasado. Las exequias se realizarán hoy lunes en Bogotá.
  • El escritor caleño murió en la noche del pasado sábado en Bogotá, a la edad de 68 años.
Colprensa-Bogotá
Luego de luchar durante una década contra la leucemia que lo aquejaba, que le mantenía interrumpiendo sus investigaciones y su escritura, al tener que pasar semanas enteras internado en centros hospitalarios de la capital del país, falleció Carlos Arturo Ruiz, más conocido como Arturo Alape.

Durante el último año, el escritor, pintor, historiador e investigador, oriundo de la ciudad de Cali, vio cómo su estado de salud se deterioraba más, hasta que el pasado sábado, a las once de la noche, falleció luego de pasar una semana internado en la Clínica Jorge Oliveros Corpas, en el norte de Bogotá.

De hecho, para poder contar con los elementos necesarios para seguir luchando por su vida, se vio en la penosa necesidad de recurrir a la ayuda de sus colegas, amigos y admiradores. A través del Teatro La Candelaria se realizó una temporada especial de teatro a beneficio del escritor colombiano.

Como ya es usual en el sistema de salud colombiana, Alape se vio en la necesidad de entutelar, en junio pasado, a la EPS a la que estuvo inscrito para que esta le diera la droga que le ayudaría a seguir vivo. El costo de sus medicinas superaba los 14 millones al mes.

Desde los años sesenta Arturo Alape se dedicó al estudio y análisis de la violencia que ha azotado al país, no sólo desde los libros, sino al ser militante de la Juventud Comunista Colombiana, lo que le permitió conocer en el municipio tolimense de Marquetalia, a Pedro Antonio Marín, Tirojifo, el jefe de las Farc.

Este tipo de relaciones y algunas de sus posiciones políticas, lo llevaron a vivir entre constantes amenazas. De hecho, vivió en exilio en Alemania y Cuba, para luego realizar varios estudios de política en la Unión soviética.

Catedrático de las principales universidades del país, escribió decenas de artículos, cerca de 23 libros, entre los que son reconocidos los dos voluminosos tomos de la biografía Las vidas de Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez-Tirofijo (1983), su ensayo histórico El Bogotazo: memorias del olvido (1987), los cuentos Las muertes de Tirofijo y Diario de un guerrillero, entre otros.

El año pasado apareció su última novela, El cadáver insepulto, en la que recrea los hechos que se generaron en la década del cincuenta, después del asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948.

Su vida estuvo dividida entre los problemas sociales y de clase y sus propuestas artísticas. Como pintor, realizó exposiciones en Europa, Cuba, Cali y Bogotá.

Su legado
El cadáver insepulto fue su última novela publicada.

Un hombre desaparecido, una mujer detrás de su rastro y un periodista que genera una transformación en su oficio tras El Bogotazo, son los protagonistas del relato.

Durante la década del setenta, Alape se dedicó a investigar todos los hechos que rodearon el 9 de abril de 1948. En este proceso conoció al cronista judicial Felipe González Toledo, de quien Alape conoció la versión no oficial de estos acontecimientos.

En sus múltiples conversaciones apareció el nombre de Edelmira, la viuda del capital Tito Orozco.

Alape le prometió a González Toledo que escribiría una novela entorno a estos dos personajes, y como escritor de palabra, lo cumplió en El cadáver insepulto.

Alape se declaró en contra de la política de seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe por considerar que esta "desconoce la historia, como si no hubiera un pasado laboral, social, universitario. Esto crea un país muy oscuro".

El extinto autor también cultivó ampliamente su talento como pintor y pasó sus últimos días dedicado a la creación con acuarelas, según relató a un programa radial el escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal, quien tuvo una estrecha amistad con el cronista.

Las honras fúnebres se realizarán hoy en Bogotá.

La opinión
?De Arturo Alape se puede decir que su condición como cronista nunca fue inferior a su nivel de narrador de ficción o historiador. No sólo atornillaba bien todos los datos, sino que era capaz de perfilar personajes y crear ambientes A lo largo de sus obras demostró la capacidad de ofrecer una visión global del tema que trabajaba?.
Daniel Samper, escritor

?Recuerdo a Arturo Alape como una de las personas que con más coraje se entregó a la aventura revolucionaria.
Pasó de estudiar en la Unión Soviética en los años sesenta para irse al monte a luchar,
Luego decidió volver para dedicarse a lo suyo, la literatura, la investigación, la pintura y el arte?.
Jota Mario Arbeláez, poeta

?Yo, que me estoy muriendo, fui a visitar al escritor Arturo Alape, porque por ahí dicen que se está muriendo.
Semicadáveres nos abrazamos y nos quedamos fijos uno en el rostro del otro. 
Era como si alguien mustio frente al espejo no acertara a saber si él es la imagen o si solo se trataba del reflejo?.
Ignacio Ramírez, escritor



El hombre que más sabía del Bogotazo
Alape dedicó varias de sus obras al tema del Bogotazo. Estas son: Bogotazo: Memorias del olvido (1983); Bogotazo: noche de pájaros (1984), y El Bogotazo: La paz, la violencia: testigos de excepción (1985).

Otros de sus libros destacados son: El Diario de un guerrillero (1970); Las muertes de Tirofijo (1972); El cadáver de los hombres invisibles (1979); Julieta el sueño de las mariposas (1994), y su última publicación fue El cadáver insepulto (2005).