HISTÓRICO
Nacional ganó y alargó su ventaja en el torneo
  • FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
    FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
Santiago Hernández Henao | Publicado el 07 de septiembre de 2013

Un triunfo más, el liderato que se refuerza, el calendario que poco a poco desatora. ¿Fútbol? Lo justo. Pero Nacional pudo celebrar una victoria 2-1 sobre un aguerrido Quindío.

Nacional, con la obligación de que ponerse a paz y salvo con el torneo, pagó una de sus dos deudas en una noche fría en Medellín. Aún con el tufillo del triunfo de Colombia, al estadio llegó un modesto número de espectadores, que vieron otra rotación de Juan Carlos Osorio, con Wílder Guisao como carrilero por derecha, a Farid Díaz como volante de recuperación, y con Alejandro Bernal como símil de Jhon Valoy, quien esperaba desde el banco. Algunas, como Guisao y Bernal, funcionaron. 

Por momentos fue partido de ida y vuelta, por otros minutos un duelo entre briosos pero limitados. No obstante, al primer tiempo le sobraron los 45 minutos reglamentarios. La celebración llegó en la reposición, gracias a la viveza de Fernando Uribe, que junto a un sueño profundo de los defensas, pudo marcar la primera diferencia. Además, las acciones fueron pocas, y casi anecdóticas. El arquero quindiano Julián Viáfara casi hace un fallo para los escalafones de “osos” de la semana, que de no ser por el gol, sería lo más importante del duelo en su primera mitad.

Para Uribe fue el recuentro con el gol. Pese a que ya suma 15 tantos con el verde desde su llegada a mediados de 2012, llevaba un par de fechas lamentando más de lo que celebraba. “Es importante volver al gol, siempre estar ahí, buscándolo de cualquier manera, y que el equipo pueda sumar con ellos”, sostuvo el exjugador del Chievo, que al momento de recibir el pase estaba inhabilitado, algo que no sancionó el juez Juan Pontón.

Para el segundo tiempo se duplicaron las opciones, también los goles. Para Nacional, Guisao hizo una buena jugada individual, y mantuvo su traje de goleador del club. Su tercer tanto en el torneo (al minuto 54) parecía definir el duelo ante un rival domado.

Pero solo cinco minutos después, el arquero Viáfara cobró como gol un doble error de su colega Cristian Bonilla, quien armó mal la barrera, y como consecuencia terminó sin la visión a la hora de contener el tiro libre del portero rival. Una celebración para Viáfara, que en la A, no festejaba desde 2005. De ahí en adelante, opciones que no pasaron del susto, pero que tampoco sacaron del letargo, la noche sabatina de frío.

El triunfo de Nacional, sexto en siete presentaciones, le ayudó al verde a recuperar terreno en los partidos de la Liga Postobón (le falta uno más ante Patriotas, en octubre). Además le agregó distancia a la diferencia con el escolta en la tabla, Santa Fe (19 contra 15 puntos), aunque no alcanzó para emular la felicidad del hincha, que 24 horas antes celebró con la selección, y ahora salió satisfecho.