HISTÓRICO
En tablas quedó el clásico paisa 267
  • En tablas quedó el clásico paisa 267 | Juan Antonio Sánchez y Pablo Montoya | El próximo encuentro del clásico montañero será el próximo sábado a las 6:20 de la tarde.
    En tablas quedó el clásico paisa 267 | Juan Antonio Sánchez y Pablo Montoya | El próximo encuentro del clásico montañero será el próximo sábado a las 6:20 de la tarde.
José Fernando Serna Osorio | Publicado el 28 de septiembre de 2011

El clásico paisa entre Atlético Nacional e Independiente Medellín arrancó al mejor estilo antioqueño, con papa y yuca.

Desde el inicio los dos conjuntos salieron a buscar el arco del contrario e increparon las áreas con buenos ataques por las bandas.

Así fue como Nacional se adelantó en el marcador cuando Víctor Giraldo, en jugada individual se libró de la marca de Luis Tipton y tras un centro al corazón del área encontró la cabeza de Dorlan Pabón (5') que embocó el balón en el arco de Bréiner Castillo.

De ahí en delante el juego tomó una emoción extra. El equipo rojo salió al ataque en busca de la paridad. En un par de ataques, Iván Champeta Velásquez inquietó el arco de Gastón Pezzuti que en uno de ellos tuvo que exigirse al máximo para salvar la malla del verde.

Sin embargo, tanto insistió el rojo que tras una jugada de Luis Carlos Arias por la banda izquierda encontró en el área a Jaime Castrillón (20') que impactó con pierna derecha, y mandó a guardar el balón para el empate del rojo.

Como al inicio, cada uno a buscar sus intereses. El medio del campo cobró importancia y todos los balones en cada uno de los bandos pasó por los líderes de esa zona. En el equipo rojo fue John Javier Choronta Restrepo el encargado de hilar las ideas. En el verde, John Valencia hacía su trabajo junto a Sebastián Pérez.

Los chispazos de fútbol aparecieron, el ojo de los hinchas se deleitó y los corazones se detuvieron por momentos con los ataques esporádicos de los equipos. Luego del empate de Castrillón fue Román Torres, en el conjunto verde, quien tras un tiro libre de Valencia por poco la emboca en el arco del rojo.

Minutos después, Luis Fernando Mosquera, el 10 del Poderoso, fue quien con un derechazo desde fuera del área hizo volar a Pezutti al palo izquierdo. El ritmo del encuentro mostraba los oncenos dispuestos a desequilibrar el partido y romper el empate.

Con el 1-1, en el clásico 267, se fueron los equipos al camerino en el primer tiempo luego de mostrar una gran intensidad en los arcos y de reflejar en el terreno de juego orden táctico y un excelente despliegue físico.

Etapa complementaria
Como en el cine, la segunda parte careció de emoción en el inició. Los equipos saltaron de nuevo al gramado del Colosos de la 74 con algunos temores, por eso las jugadas de peligro escasearon en los primeros minutos.

El balón se dividió en la zona media y el trabajo de los volantes aumentó nuevamente en el encuentro. Medellín intentaba a través de Arias, Mosquera y Castrillón penetrar la defensa verdolaga, que a diferencia de otras fechas lució más segura.

La baja producción en los dos equipos motivó que los estrategas movieran los bancos. Santiago Escobar le dio vía a Edwin Cardona y Diego Álvarez para que inquietaran el arco del DIM. Por su parte, Guillermo Teacher Berrió hizo lo propio con el ingreso de Santiago Trellez, ante la falta de producción de Champeta Velásquez en la delantera del rojo.

El movimiento le surtió más efecto a Sachi. Cardona y Pabón se juntaron en un par de ocasiones y generaron peligro en el arco de Bréiner Castillo que supo responder a las exigencias. Como siempre, cuando la defensa del Medellín se mostró pasiva, el guardameta rojo estuvo ahí para dar tranquilidad.

El partido no mostró mejores acciones en los últimos minutos del encuentro. Solo intenciones sin peligro en los arcos se vivieron en la etapa complementaria. Escaramuzas de lado y lado hicieron pensar en el desequilibrio del resultado, pero al final sucumbieron ante las ganas.

Así se cerraron los primeros 90 minutos de dos clásicos que se disputan esta semana. A no perder jugaron los dos elencos, que mostraron al principio del partido muchas intenciones, pero que al final se diluyeron con el pasar de los minutos.

Ahora a esperar al próximo sábado cuando el DIM haga las veces de local en la décima fecha de la Liga Postobón II, que esta vez incitó a la hinchada a un buen espectáculo en los primeros minutos del partido, pero que terminó siendo ese triste dicho de que las segundas partes nunca serán buenas.