HISTÓRICO
Neurobanco: una cuenta de 170 cerebros
  • Neurobanco: una cuenta de 170 cerebros | Jaime Pérez | Los órganos son utilizados para investigaciones encaminadas al entendimiento de las enfermedades del cerebro, con el objetivo de encontrar soluciones para tratarlas, mejorar la calidad de vida de los afectados y en el mejor de los casos, curarlas.
    Neurobanco: una cuenta de 170 cerebros | Jaime Pérez | Los órganos son utilizados para investigaciones encaminadas al entendimiento de las enfermedades del cerebro, con el objetivo de encontrar soluciones para tratarlas, mejorar la calidad de vida de los afectados y en el mejor de los casos, curarlas.
Ana María Correa Arcila | Publicado el 06 de noviembre de 2010

Allí hay 170 cerebros. Órganos dispuestos a entregar información para que algún día se pueda llegar a encontrar la cura a un mal que afecta a alrededor de 25 millones de personas en el mundo: el alzhéimer.

Mitades de cerebros en recipientes con formol para que permanezcan compactos, o pequeños trozos de este órgano guardados en neveras especiales para su estudio permanente.

Parece un lugar escalofriante, pero pronto se transforma en emocionante: es un sitio creado para la investigación y el estudio. Allí, esos cerebros siguen trabajando, aportando respuestas.

Se trata del Neurobanco. El encargado y dueño de esta iniciativa es el Grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia, el cual almacena los almacena con el fin de investigar a fondo las enfermedades neurológicas, neurodegenerativas y trastornos del neurodesarrollo.

Hace aproximadamente 15 años el grupo de Neurociencias comenzó el estudio del alzhéimer y vio la necesidad de analizar un cerebro para obtener el diagnóstico definitivo de la enfermedad, en ese entonces se hizo la primera donación, pues es necesario extraer el cerebro y mirar, con cortes especiales, para poder tener el diagnóstico acertado.

"La enfermedad de alzhéimer no es posible determinarla en vida, incluso, las personas mueren con un dictamen de posible o probable. Después de esto se puede extraer el cerebro y ahí sí es viable dar un diagnóstico más acertado", explica el médico magíster y doctorado en ciencias Carlos Andrés Villegas Lanau.

Más adelante el Neurobanco empezó a recolectar más cerebros con la aprobación de los familiares de las personas fallecidas.

El Neurobanco de la U. de A.
Este es el único lugar en Colombia donde se realizan este tipo de estudios, y en Latinoamérica hay aproximadamente tres de ellos.

"Este espacio de estudio tiene una importancia enorme, ya que ha ayudado a aclarar cantidades de diagnósticos. Además ha sido clave para la experimentación y la publicación de un buen número de artículos del grupo", cuenta el especialista, quien además enfatiza en que la donación de órganos para la investigación ayuda a dar vida de otra manera.

"Estamos aprendiendo para poder algún día darle una solución a estas enfermedades", apunta.

Y es que este padecimiento es conocido por su genética compleja, ya que tiene una gran cantidad de genes involucrados.

"Por eso, disponer del cerebro que es el órgano que está directamente afectado es fundamental para hacer cualquier investigación. Es un material que no se puede remplazar con el órgano de ningún animal", dice Carlos Andrés.

Los cerebros no se reciben si hay alguna persona en la familia que no esté de acuerdo con la donación.

"No tiene sentido crear conflictos familiares. Por eso solo se reciben si toda la familia se encuentra de acuerdo", apunta Villegas.

De hecho, el especialista resalta que de todos los cerebros que se reciben se saca el máximo de la información.

Para él desde el mismo momento que se reciben ya están aportando a la investigación.

Incluso si la familia lo solicita el grupo de especialistas le brinda la información encontrada en el cerebro.

El órgano, preferiblemente, se debe almacenar en las primeras seis horas, ya que en este tiempo se le puede sacar el máximo provecho.