HISTÓRICO
Ni la muerte frena cruce de ilegales entre México y E.U.
  • Ni la muerte frena cruce de ilegales entre México y E.U. | Según la Patrulla Fronteriza de El Paso, los arrestos de indocumentados en la frontera bajaron un 17% desde 2006. FOTO LUIS CHAPARRO
    Ni la muerte frena cruce de ilegales entre México y E.U. | Según la Patrulla Fronteriza de El Paso, los arrestos de indocumentados en la frontera bajaron un 17% desde 2006. FOTO LUIS CHAPARRO
Por LUIS CHAPARRO Colaboración especial. | Publicado el 10 de septiembre de 2012

Utilizando símbolos de la fe como templos cristianos, cruces o imágenes de la Virgen María, los traficantes de indocumentados en la frontera de Ciudad Juárez (México) con la estadounidense, llamada El Paso, burlan los esfuerzos de las autoridades por detener el flujo ilegal de migrantes, un río humano que no se detiene.

Pretender cruzar las peligrosas zonas desérticas, es tan riesgoso como caer en manos de asesinos involucrados con carteles de la droga. Ambos hechos, según cifras de Estados Unidos, han causado la muerte de más de 6 mil personas desde 1994.

Uno de los episodios más sangrientos ocurrió en agosto de 2010, cuando 72 personas que pretendían llegar ilegamente a E.U. fueron retenidas por miembros del cartel de los Zetas. Al rehusarse a trabajar en sus redes criminales, fueron asesinadas.

Un ‘pollero’ en Ciudad Juárez accedió a mostrar los numerosos sitios por los que, asegura, cruza más del 90 por ciento de los indocumentados en esa urbe fronteriza. Los túneles se ven en una y otra dirección.

“Chuy”, traficante de indocumentados de 58 años de edad, quien también trabaja como pastor en un templo cristiano, afirma que semanalmente recibe a una decena de personas de centro y Suramérica con el mismo objetivo: cruzar.

“Este negocio lo controla La Línea (el brazo armado del Cártel de Juárez); me tengo que reportar con lo que gano o me cortan la cabeza”, dice “Chuy”.

Del otro lado de la frontera se erige un complejo de apartamentos que tiene en una de sus paredes un mural de la Virgen María. Éste puede verse desde Ciudad Juárez.

Es en ese lugar donde, una vez cruzan un túnel de 90 centímetros de alto y tres metros de largo, el grupo es recibido por traficantes de La Línea que ofrecen resguardo mientras se desplazan más al norte del país.

“Por más dinero los podemos llevar hasta Los Ángeles, Houston, Dallas o San Antonio. Cobramos de 500 a 5.000 dólares según lo que quieran”, cuenta “Chuy”. El “pollero” explicó que hay rutas “más seguras”, pero el monto económico puede rodear los 30 mil dólares.

“Nadie se imagina que si tu dices ‘sigue a Jesús’ estás hablando de buscar la cruz sobre el cerro del Cristo Rey, o si dices ‘llega a la Virgen María’, estás diciendo que lleguen a los apartamentos ahí en El Paso”, agregó.

Estratagemas
Para escapar de las autoridades de migración estadounidenses, los traficantes de indocumentados utilizan “distractores”: un grupo de adolescentes que se acercan al muro fronterizo con la aparente intención de cruzar, para desplazar a los agentes de la Patrulla Fronteriza de sus puestos de vigilancia.

No obstante, no todos pueden pagarle a gente como “Chuy”, por lo que deben recurrir al duro desierto de Chihuahua.

A las afueras de Ciudad Juárez, frente a la colonia Rancho Anapra, la más pobre de la urbe fronteriza, se extiende la montaña del Cristo Rey, la cordillera más alta de la frontera.

Debido a la extensión del territorio, los cárteles de la droga no pueden controlar el flujo de indocumentados, pero éstos se deben enfrentar a una caminata de más de 7 horas en el desierto.

“Las señales ahí son una estatua de la Virgen de Guadalupe que está una montaña antes de llegar al Cristo Rey. Dos horas después está la cruz del Cristo Rey, desde ahí se puede ver todo Sunland Park, Nuevo México, y por ahí bajan. A la mitad de la bajada está una imagen pequeña de la Virgen y ahí la gente deja agua o comida para los indocumentados”, concluyó ‘Chuy’.

Sólo el año pasado fueron detenidas y repatriadas por autoridades mexicanas 62,141 inmigrantes ilegales dentro de las fronteras mexicanas, en las que se mueven cada año 400,235 personas.

La administración Obama ha deportado a más de 400 mil personas al año, a quienes se suman los cerca de 500 mil detenidos en el mismo período. A ellos se les da la opción de la repatriación voluntaria y no se incluyen en las estadísticas de deportaciónn