HISTÓRICO
No estamos pidiendo plata sino políticas agrarias para sobrevivir: líder campesino
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Juan David Ortiz Franco | Publicado el 23 de agosto de 2013

Boyacá es el departamento que más ha sufrido las consecuencias del paro agrario que ya completa cinco días, en sus vías se presentaron las dos muertes que hasta el momento dejan las manifestaciones en el país.
 
Pese a las declaraciones del Ministro de Defensa y del propio presidente Juan Manuel Santos en el sentido de que la movilización no ha tenido el impacto esperado, las comunidades de ese departamento parecen tener una opinión distinta.
 
César Pachón, dirigente del movimiento Dignidad Papera y uno de los líderes de las protestas en Boyacá, explicó la lectura que dan los propios manifestantes al paro y a la problemática agraria que afronta esa región. 
 
¿Cuál es la visión que tienen los manifestantes de Boyacá sobre los alcances de la protesta? 
El departamento colapsó, todo está inmovilizado, no hay circulación ni libre movilidad. Hemos intentado usar las vías normales pero en otras oportunidades creímos en el Gobierno y se burlaron de nosotros. Tuvimos un paro en noviembre y otro en mayo, en los dos nos dijeron que levantáramos los bloqueos para empezar a negociar, lo hicimos y ya llevamos varios meses en que no se ha logrado nada, dejaron firmadas unas actas y seguimos esperando soluciones.
 
¿Por qué se acuadió al paro y a los bloqueos como mecanismo para reclamar la atención del Gobierno? 
Ellos dijeron que ponían la mesa, que negociamos pero sin bloqueos, nosotros decimos que no levantamos porque ya llevamos dos incumplimientos. No estamos pidiendo plata, estamos pidiendo condiciones y políticas agrarias para poder sobrevivir.
 
¿Cómo reciben las declaraciones del Ministro de Defensa y del Presidente en el sentido de que el paro ha tenido menos impacto del esperado? 
Eso, además de las agresiones del Esmad hizo que a la gente le diera mucha rabia. Salieron a las vías con mucho más ánimo porque tienen que reconocer que los campesinos estamos unidos y necesitamos soluciones.
 
Ustedes hablan de una crisis generalizada de los cultivadores de tierra fría ¿cómo sustentan esa idea?
Del puerto hasta Boyacá el precio de un abono se incrementa en un 80 por ciento. Somos un país autosuficiente en muchos productos pero siguen importando comida y acabando con la economía del departamento. Desaparecieron la cebada y el trigo y pretenden hacer lo mismo con el resto de lo que producimos.
 
En el pliego de peticiones ustedes dicen que no quieren subsidios sino una política agraria integral, ¿creen que no existe un política para el agro colombiano? 
La única que se parecía a una política agraria fue Agro ingreso Seguro, pero los mismos ministros se aprovecharon de eso para favorecer a sus amigos. Pero si nos atravesamos en la vía sacan de inmediato un decreto para mandar a los campesinos a la cárcel, ¿por qué no son así de rápidos para sacar un decreto que mejore las condiciones del campo?
 
También se refieren a la política minero-energética del Gobierno ¿cuál ese el efecto que ha tenido ese modelo sobre el agro?
Es que se reemplazó la política agraria por la minero-energética, están asignando licencias a diestra y siniestra sin contar con las comunidades. Llegan las multinacionales a arrazar con la tierra y a nadie le gusta que le contaminen el agua con la que cultiva.
 
¿Se ve una salida en el corto plazo, primero al paro y luego a la problemática agraria?
Esta situación es caótica pero tiene que haber una solución. El gobierno sabe cuáles son nuestros problemas y cuando nos reunimos les propusimos soluciones. Ahora hablan del derecho a la movilidad pero se les olvida que nos niegan el derecho al trabajo, a tener una vida digna y a tener una familia.
 
¿Qué contacto han tenido con el Gobierno desde el incio del paro?
Los contactos han sido a través de la Gobernación de Boyacá. También los senadores han llamado, incluso algunos de los que aprobaron el TLC vinieron a hacerce los 'buenitos', son los mismos que traicionaron a la patria y traicionaron los votos de los campesinos.