HISTÓRICO
Algo del cometa ISON sobrevivió al paso por el Sol
  • Una de las últimas imágenes del cometa: se aprecia su cola. Estaba llegando al perihelio. Cortesía Stereo/Nasa
    Una de las últimas imágenes del cometa: se aprecia su cola. Estaba llegando al perihelio. Cortesía Stereo/Nasa
Por Ramiro Velásquez Gómez | Publicado el 28 de noviembre de 2013

Tras haberse informado que se había evaporado a su paso por la corona solar, restos o un pedazo del cometa ISON, quizás solo polvo, fue avistado por uno de los dispositivos Lasco de las sondas espaciales Stereo.

A las 3:30 de este jueves astrónomos de la Nasa dijeron, tras esperar infructuosamente dos horas que apareciera de nuevo en cámaras, que el llamado cometa del siglo, ISON, se había despedazado y extinguido en su paso más cercano por el Sol hacia la 1:40 de la tarde.

Tras ese tiempo y al haber terminado transmisiones, el lente Lasco del satélite Stereo comenzó a mostrar que algo salía del Sol siguiendo la órbita del cometa.

Para diferentes astrónomos, como Jorge Zuluaga, de la Universidad de Antioquia se trataría de pedazos no vaporizados del ISON.

Los primeros análisis sugerían que no había núcleo alguno, por lo que podría tratarse solo de polvo. Un cometa sin núcleo no sobrevive. Pese a ello, los astrónomos al caer la tarde (hora colombiana) no se atrevían a dar su última palabra.

Amy Mainzer, del JPL de la Nasa, informó en su cuenta en Twitter que al parecer quedarían 1 a 2 kilómetros de rocas y hielo del cometa.

Phil Plait, del reconocido blog BadAstronomy, quien participó en el hangout de la Nasa sobre el perihelio del ISON, solo se atrevió a decir que “hay algo, en todo caso no es un cometa intacto”.

Karl Battam, experto en cometas y participante en el hangout, expresó luego en su cuenta en Twitter que lo que apareció en las imágenes era polvo y para él, “el ISON está muerto”.

Una hora después del perihelio, las imágenes del Solar Dynamics Observatory que lo siguió en esa fase no revelaban que hubiera sobrevivido. Tampoco se apreciaba nada en las imágenes de los observatorios solares espaciales Stereo.

Se pensaba que el cometa se había desintegrado totalmente unos minutos antes del perihelio de acuerdo con los análisis de la Agencia Espacial Europea (ESA) con base en las fotografías del satélite Soho.

El ISON fue avistado por primera vez en septiembre de 2012 cuando se hallaba más allá de Saturno. Dado su brillo, los descubridores del programa ISON (de ahí su nombre) lo bautizaron como el cometa del siglo, pues de seguir con ese comportamiento se habría podido ver, de sobrevivir, a simple vista desafiando el brillo de cuerpos como Venus.

Pese a ello al irse acercando su brillo disminuyó. A su paso por Marte fue seguido por las naves de la Nasa y ESA que se encuentran en el planeta. A comienzos de noviembre su brillo aumentó al producirse unos estallidos por razones no claras. Fue visible a ojo desnudo por unos pocos días antes del amanecer y bajo cielos muy oscuros.

Pese a diversos informes que una y otra vez hablaron de que se había desintegrado, hasta este miércoles se mantuvo muy brillante, sorprendiendo a los astrónomos. Pero al sumergirse en las cercanías del Sol, del cual llegó a 1.200.000 kilómetros, no aguantó las temperaturas de al menos 1 millón de grados en esa región de la corona solar y se habría partido, emergiendo más tarde algunos pedazos o algo por confirmar.

Astrónomos que participaban en un hangout de la Nasa, como Battam, fueron los primeros en confirmar la desaparición del ISON al no aparecer de nuevo en el campo de observación de los satélites solares.

El ISON ha sido el cometa más observado y estudiado de la historia de la Astronomía. Los científicos creen que aprenderán mucho de cometas cuando analicen todas las imágenes del cometa.

El ISON se ha desplazado más de 500.000 años viajando desde la lejana nube de Oort a casi 1 año luz. Esta ha sido su primera visita al Sol. Y todo indica que la última.