HISTÓRICO
Norcorea da pasos hacia la guerra
  • Norcorea da pasos hacia la guerra | El régimen de Corea del Norte puso a sus fuerzas militares en estado de alerta máxima para combatir a Corea del Sur y a E.U. FOTO AP
    Norcorea da pasos hacia la guerra | El régimen de Corea del Norte puso a sus fuerzas militares en estado de alerta máxima para combatir a Corea del Sur y a E.U. FOTO AP
POR DANIEL ROJAS ARBOLEDA | Publicado el 29 de marzo de 2013

Del joven que asumió el Gobierno de Norcorea con una expresión en el rostro que para algunos denotaba inexperiencia y debilidad, el líder supremo de ese país, Kim Jong-un, pasó a ser el estratega que retó ayer a Estados Unidos y tiene al mundo con los ojos puestos en una eventual guerra en el Pacífico.

Las órdenes que impartió en la madrugada de ayer fueron claras: poner en posición de espera sus misiles para "atacar sin piedad" las bases militares de Estados Unidos en Corea del Sur y el Pacífico. El detonante: cualquier provocación por parte de la potencia del norte que el régimen de Pyongyang considere "temeraria".

Sin embargo, de acuerdo con el analista David Santos Gómez, los destinatarios del mensaje enviado por el Ejecutivo norcoreano no eran ni E.U. ni Corea del Sur, sino los mismos norcoreanos. "Kim Jong-un dio una muestra del poderío que no exhibía desde que asumió el poder en 2011, en una señal dirigida más a su propio pueblo", explicó el experto.

Y es que en el proceso que dio forma a esta decisión, que nació luego de que Washington hiciera volar dos bombarderos B-2 con capacidad nuclear sobre la península de Corea, el gobernante estuvo presente en cada etapa.

Según la agencia oficial Kcna, Jong-un, "celebró una reunión de urgencia" con la cúpula militar y dijo que "en vista de la situación, llegó el momento de saldar cuentas con los imperialistas de E.U.".

Posteriormente, el líder norcoreano firmó las órdenes que llevaron más tarde a E.U. a reiterar su postura respecto a que la "retórica belicista" de Corea del Norte "solo profundizará su aislamiento".

"El camino de la paz para los norcoreanos es claro", dijo Josh Earnest, portavoz adjunto de la Casa Blanca, al subrayar que Corea del Norte debe poner fin a su programa nuclear y cumplir con sus obligaciones internacionales. Earnest añadió que el objetivo de E.U. es resolver las tensiones actuales "de manera pacífica".

Aislamiento
Expertos coinciden con la Casa Blanca en que Norcorea pierde cada vez más apoyo internacional, y que incluso Rusia y China, sus aliados históricos, caminan con cuidado a la hora de apoyarla.

De hecho, el Gobierno chino pidió ayer que "se rebaje la tensión" en la península Coreana. "Esperamos que las partes trabajen de forma conjunta para presionar y conseguir un cambio de tendencia de la tensa situación actual", dijo ayer el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hong Lei.

Aunque Hong insistió en la "contención" de las acciones en la península, no habló del despliegue en suelo surcoreano de los bombarderos estadounidenses que causaron la respuesta de Norcorea.

Rusia, por su parte, criticó ayer la actitud de E.U. al afirmar que la actividad militar cerca de Corea del Norte podría causar una tensión que puede llegar a descontrolarse.

"Nos preocupa que junto a la reacción adecuada y colectiva en el Consejo de Seguridad de la ONU, se está adoptando una acción unilateral cerca de Corea del Norte que está aumentando la actividad", declaró el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

En vilo permanecen las negociaciones respecto al programa nuclear de Norcorea, adelantadas entre las dos Coreas, China, Rusia, E.U. y Japón, desde que se estancaron en 2008.

Pero Pyongyang parece lejos de querer sentarse a la mesa y va por su tercer ensayo nuclear, mientras presiona por obtener ayuda energética, lograr su retiro de la lista negra de países del "eje del mal" y aflojar el lazo impuesto por las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que se endurecieron el mes pasado.

A pesar de la actitud norcoreana, la posibilidad de una guerra parece lejana para David Santos, quien opinó que el régimen dirigido por Kim Jong-un no tiene capacidad tecnológica para enfrentarse militarmente a E.U.

"Dudo que llegue a darse una confrontación. Los que peligran realmente son Japón y Corea del Sur, aunque un ataque a este último también desataría una respuesta de E. U.", aseguró el analista.

Consejeros
Pese a los pronósticos, es innegable que los ánimos belicistas en la nación asiática están encendidos. Las cadenas estatales norcoreanas muestran a cientos de soldados preparándose para la lucha, y a miles de manifestantes a favor de un eventual ataque a E.U.

La agencia Kcna señaló que Corea del Norte y E.U. sólo podrán arreglar sus diferencias "por medios físicos", mientras que la surcoreana Yonhap reportó movimientos inusuales de tropas y vehículos en emplazamientos de misiles de medio y largo alcance del Norte, indicando que podrían estar preparados para disparar.

No obstante, Corea del Sur restó ayer tensión a los vientos de guerra en la península. "No hay ninguna entidad en el mundo que vaya a atacar a Corea del Norte o haya expresado su deseo de hacerlo", dijo un portavoz del Ministro de Unificación surcoreano.

El reflector está sobre las decisiones que tome el líder supremo norcoreano, cuyo grupo de consejeros permite a algunos afirmar que anuncios como el de ayer no son improvisados y obedecen al análisis de militares avezados.

"El régimen Kim es una dinastía, y dada la juventud de Kim Jong-un, tiene sentido que esté rodeado por consejeros en asuntos militares", dijo a EL COLOMBIANO el profesor de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Portland State University, Mel Gurtov.

De la capacidad que tenga el joven gobernante para seguir tales sugerencias y mantenerse dentro de los límites de la persuasión militar, dependerá no sólo el equilibrio en la región sino también su propio liderazgo.

"Existen dudas sobre el verdadero apoyo de los militares al líder. Es una situación potencial de fisuras en la distribución del poder político en el país", indicó Bradley Babson, miembro del consejo directivo del Comité Nacional de Corea del Norte, en conversaciones con este diario.