HISTÓRICO
Norcorea reafirmó su apuesta por armas nucleares en plena tensión
Por DIANA CAROLINA JIMÉNEZ | Publicado el 31 de marzo de 2013
El anuncio que hizo ayer el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, de que su país seguirá avanzando en el desarrollo de armas nucleares y ampliará su arsenal, supuso un escalón más en la dura campaña de amenazas que el régimen dirige a Estados Unidos y a su vecino del Sur, desde que el pasado 7 de marzo la ONU le aplicara nuevas sanciones por una prueba nuclear realizada en febrero.

Un día después de disparar la tensión con la amenaza de haber entrado en "estado de guerra", el líder norcoreano, cuya edad se estima en 29 o 30 años, oficializó la vocación nuclear de Corea del Norte ante la asamblea del Partido único de los Trabajadores, principal órgano político del régimen comunista.

En ese encuentro inusual (la asamblea no se reunía desde septiembre de 2010) el líder dijo que ampliará su arsenal "cualitativa y cuantitativamente hasta que la desnuclearización del mundo sea una realidad", y prometió que lanzará al espacio más satélites, como el puesto en órbita con éxito el pasado diciembre, y que le costó nuevas sanciones de la ONU al considerarlo un ensayo encubierto de misiles.

A la tensión entre las dos coreas también han contribuido dos ejercicios militares, uno de ellos todavía en curso, que Seúl y Washington realizan estos días en territorio surcoreano y que el régimen comunista ha condenado al considerarlos un "ensayo de invasión" de su país.

Los medios estatales norcoreanos publicaron ayer, en su habitual pero recientemente intensificado tono belicista, que los misiles del poderoso Ejército Popular de Corea del Norte están preparados, tras la pertinente orden de Kim Jong-un, para atacar en "cualquier momento" intereses de Corea del Sur y Estados Unidos.

Mientras tanto, en la vecina Corea del Sur, que está a la espera de que Pyongyang dé muestras de intensificar o relajar su campaña de amenazas tras la cita de mañana, el ambiente continúa siendo de total normalidad.

Aunque los analistas consideran las amenazas de Corea del Norte en gran medida un alarde de bravuconería, hay temores de que pueda escalar un encuentro armado.

El Ejército surcoreano, que cuenta con el apoyo de los 28.500 efectivos de Estados Unidos estacionados en el país, "vigila de cerca los movimientos de las tropas norcoreanas".

En ese ambiente, Corea del Norte celebrará hoy una sesión de su Asamblea Popular Suprema, en lo que expertos anticipan como una sesión previa con vistas al primer aniversario, el 11 de abril, del nombramiento de Kim Jong-un como secretario general del partido único.

Llamado internacional
El papa Francisco pidió ayer, en su primera Pascua de Resurrección como obispo de Roma, que reine la paz en la península coreana, tras oficiar misa ante más de 250.000 asistentes.

Por su parte, el Gobierno colombiano a través del Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su preocupación, a la vez que condenó el "estado de guerra": "Hacemos un llamado a la cordura, a respetar las resoluciones de Naciones Unidas y a hacer uso de todos los mecanismos previstos para poner fin a cualquier hostilidad o confrontación en la Península".

El ministro portavoz del Gobierno nipón, Yoshihide Suga, aseguró que Japón "no puede permitir la provocación agresiva de Corea del Norte". Anunció que va a reforzar la vigilancia y que va "a mantener una relación estrecha con E.U., Corea del Sur, China y Rusia".