HISTÓRICO
Obtener armas antiaéreas es la obsesión de las Farc
Por JUAN CARLOS MONROY G. | Publicado el 24 de abril de 2012
Los millonarios recursos que la guerrilla obtiene del narcotráfico, así como las alianzas con mafias y bandas criminales todavía le permiten conseguir modernas armas y material de guerra.

Aunque fuentes militares advierten que las Farc y el Eln han perdido en los últimos 10 años la mitad de sus combatientes por desmovilizaciones y muertes en combate, también reconocen que ciertas estructuras con fortaleza militar por sus negocios ilícitos y la extorsión, aún tienen cómo obtener moderno armamento.

Un oficial de inteligencia del Ejército aseguró que, por información de desmovilizados e informantes, se sabe que los frentes 34 y 36 de las Farc, que delinquen en Antioquia, intentan conseguir fusiles Ultramag punto 50, que le permiten a un francotirador atacar helicópteros y vehículos blindados.

La obsesión de las Farc, sostiene el oficial, "es conseguir armas antiaéreas para contrarrestar la ventaja militar de las aeronaves de las Fuerzas Militares, claves en ataques helicoportados o bombardeos a campamentos donde han caído sus principales cabecillas, como alias Mono Jojoy o Raúl Reyes".

La misma fuente de inteligencia confirma que el frente 36, que actúa en el norte y nordeste de Antioquia, adquirió en los últimos meses las famosas pistolas FiveSeven, de largo alcance, que perfora chalecos antibalas y que la mafia mexicana dio a conocer como la "matapolicías".

La explicación de los militares es que la estrategia de la guerrilla de evitar combates y moverse en pequeños grupos vestidos de civil les impide que usen enormes fusiles a la vista. "Esas armas que son fáciles de esconder y transportar les facilita el plan pistola para atentar contra policías o centinelas". Muchas de estas armas -agregó la fuente- son conseguidas por las Farc a cambio de base de coca en regiones con cultivos ilícitos.

En Cali cayó arsenal
La incautación más grande de armamento en lo que va corrido de este año, el pasado fin de semana en Cali, confirma que por las costas del país siguen ingresando fusiles, ametralladores, morteros y munición que termina en los grupos armados ilegales.

El viernes pasado la Dijín de la Policía ubicó por informantes una camioneta en el barrio Santa Fe. En el platón descubrieron dos ametralladoras M60, un fusil de francotirador; 69 fusiles AK-47 de fabricación rusa o china con 20 proveedores; 88 fusiles M-16 con 83 proveedores, dos fusiles Galil 5.56; una subametralladora Uzi y otra Mini Uzi, 25 armas cortas (pistolas y revólveres) y cuatro lanzagranadas. En total fueron 217 armas.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón , indicó que el arsenal confirma la alianza de las Farc y una banda criminal en el suroccidente del país. "Este material era propiedad de la banda criminal "Los Rastrojos" y parte de éste iba a ser vendido al frente sexto de las Farc en Cauca".

Según la Policía, la mayoría del armamento decomisado era de segunda y los fusiles AK-47 estaban en mal estado y habría ingresado al país por Buenaventura. Desde 2008, Cali se ha convertido en acopio del trafico de armas procedentes de Centroamérica y que ingresan por el Pacífico colombiano. A la fecha, en esta ciudad fueron incautados 1.170 fusiles y en todo el país la cifra es de 1.566 de estas armas según el Ministerio de Defensa.

Un oficial de inteligencia militar recordó, a su vez, que en 2008 ingresó por Buenaventura un cargamento de diez mil fusiles procedentes de China, que quedaron en manos de la banda "Los Rastrojos", el Cartel del Norte del Valle y las Farc.

"Esas armas se destinaron al Bloque Occidental y otra parte al Bloque Central, que las pidió para defender a alias 'Alfonso Cano' cuando asumió como jefe de las Farc y se convirtió en el principal objetivo militar", indicó el oficial.