HISTÓRICO
OJALÁ EL DESARROLLO DE LA CIUDAD PASARA SIEMPRE POR TÚNELES VERDES, PERO SIN DESTRUIRLOS
EL COLOMBIANO | Publicado el 17 de junio de 2013


Hay razones ambientales poderosas para justificar la preservación de árboles y espacios verdes hoy, cuando los niveles de contaminación alcanzan cifras sin precedentes. El querer habitar ciudades que estén en armonía con la naturaleza cobra cada vez mayor importancia.

Por esta razón es comprensible la protesta que sostienen habitantes en el límite entre El Poblado y Envigado, por la tala de unos 200 ejemplares para las obras de Metroplús.

El túnel verde que empezó a formarse desde la construcción de la doble calzada de la Av. El Poblado, hace unos 40 años, va a desaparecer para darle vía a un nuevo tramo del Metroplús, una obra esencial también en la integración del transporte público metropolitano.

Una solución de transporte masivo que favorecerá a los habitantes del sur del Valle de Aburrá y que contribuirá a descontaminar en la medida que salgan más buses y vehículos particulares de las calles.

Desarrollo urbano y medio ambiente no deberían ser antagónicos, si existe la debida planeación y si la ciudad emprende, por cada árbol derribado por obras oficiales y por construcciones privadas, acciones contundentes para repoblar espacios verdes y avenidas. Metroplús ha prometido sembrar tres especies por cada árbol talado, así no sea en el mismo sitio. Y esto debe cumplirse.

La ciudad no puede sacrificar su progreso, pero tiene que empezar a planearse con conciencia ambiental para no sentir el dolor de ver caer más árboles.