HISTÓRICO
Óscar Velásquez es puro corazón
  • La disciplina le permite al doctor Velásquez tener tiempo para la medicina, pintar e interpretar el piano.
    La disciplina le permite al doctor Velásquez tener tiempo para la medicina, pintar e interpretar el piano.
  • Al cirujano cardiovascular Óscar Velásquez lo mueve el ánimo de ayudarles a sus pacientes a tener una mejor calidad de vida. Un acto que entiende y cumple como una misión, una pasión permanente.
    Al cirujano cardiovascular Óscar Velásquez lo mueve el ánimo de ayudarles a sus pacientes a tener una mejor calidad de vida. Un acto que entiende y cumple como una misión, una pasión permanente.

  • Uno de los artífices del primer trasplante de células madre en el corazón.
  • "La medicina es una oportunidad que me dio la vida para ayudar a otros", dice.
  • A sus pacientes les dibuja los procedimientos para generar confianza.
Por
Isolda María Vélez H.
Medellín

No puede ambicionar más allá de lo que hoy es. Cuando mira a sus pacientes a los ojos y ve que ha contribuido en algo para mejorar su calidad de vida, se siente lleno. "Es una sensación interna indescriptible".

Óscar Alberto Velásquez Uribe la siente cada vez que tiene en su consultorio a Víctor Manuel Berrío o a Luis Miguel Velásquez, dos hombres que sufrieron infarto y que, gracias al trasplante de células madre para regenerar el tejido muerto de sus corazones, hoy gozan de buena salud.

Este médico cardiólogo fue artífice de ese "milagro" de la medicina, junto a un equipo de profesionales del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, entre ellos los médicos Juan Manuel Senior, Francisco Cuéllar y Juan Andrés Delgado.

Sentado en su consultorio de la Clínica Las Vegas, el médico Velásquez sonríe con satisfacción cuando alguien le menciona que es uno de los postulados este año al premio El Colombiano Ejemplar en la modalidad de Ciencia y Tecnología.

"Yo ni sabía de esa postulación. La gratitud de uno de mis pacientes lo llevó a candidatizarme y desde entonces esto ha sido una locura", comenta todavía incrédulo.

Hace dos años, Velásquez y los médicos que lo acompañaron en el procedimiento de trasplante de células madre iniciaron la investigación y estudio de una alternativa que hoy ofrece la medicina para regenerar tejido muerto en el corazón.

Fueron muchas sesiones de estudio, de discusión, de consultas en el extranjero, antes de tomar la decisión de realizar el trasplante, el primero de este tipo que se haría en el país.

"Cuando estuvimos seguros hicimos el procedimiento. De marzo a hoy hemos intervenido a cuatro pacientes y los resultados han sido sorprendentes. Todos han triplicado su propia capacidad de ejercicio sin producir síntomas. Temíamos que hicieran arritmias y ninguno lo ha hecho. Y los exámenes que les hemos practicado para mirar su evolución han salido bien".

Para Velásquez, aparte del logro obtenido para el desarrollo de la medicina cardiovascular en el país, la intervención representa una gran satisfacción, "la de poder brindar una mejor calidad de vida a mis pacientes".

Pintor del corazón
Los 36 años de vida que tiene Velásquez le han alcanzado para estudiar pintura en Bellas Artes, aprender a tocar piano y guitarra, volar aeroplanos y montar en bicicleta.

"No tuve una vida normal. Mientras mis amigos de infancia jugaban, yo estudiaba desde los seis años en Bellas Artes. Cuando inicié medicina en el CES, me gradué en pintura", relata al reconocer que es muy exigente con su tiempo y esto le ha permitido aprovechar cada día para crecer como persona y profesional.

Aunque la vena artística le afloró en su infancia y adolescencia, la medicina era y sigue siendo su mayor pasión. "Quería ser cardiólogo y hacia allá encaminé mis estudios. Si me preguntan por qué el corazón, sólo podría decir que es una pasión que me ha acompañado por siempre, es puro corazón... Hay cosas que no tienen explicación".

Velásquez, sin embargo, se sabe pintor. En su consultorio les pinta bocetos a sus pacientes para explicarles el procedimiento que les practicará en el quirófano y romper la monotonía que con el paso del tiempo puede provocar el ejercicio diario de cualquier profesión.

"Lo especial de ser cirujano cardiovascular es que cada paciente es un mundo completo, no es solo un corazón que vas a operar. Detrás de él hay una familia, una historia, un reto. Cuando les dibujo el corazón, lo que vamos a hacer, entonces se tranquilizan. Eso ha sido espectacular".

Óscar comparte su vida con Ana María desde hace siete años. Con ella tiene a María Rosa, una pequeña de dos años y medio que le roba el corazón cuando interpreta algunas notas musicales en el piano o la guitarra, bajo las instrucciones paternas.

Sonríe y deja pasar de nuevo al médico para decir, con plena convicción que en el campo de la medicina "ya logré lo que quería hacer en la vida: ofrecer una esperanza a mis pacientes y eso es hoy posible con el trasplante de células madre".

Se siente un ser privilegiado y por eso está lleno. "A algunos se nos dio la oportunidad de ayudar a los demás y yo hago parte de ese grupo de personas que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de los otros. ¿Qué más puedo pedir?".

Para postular a los ejemplares
Si usted conoce personas e instituciones ejemplares como el doctor Oscar Velásquez, puede postularlas al premio EL COLOMBIANO Ejemplar, hasta el 25 de julio.

El premio se otorga en ocho categorías a una persona y una institución, así: Solidaridad, Cultura, Ciencia y tecnología, Medio ambiente, Deporte, Turismo, Economía e Infantil.

Para postular sus candidatos: remita una comunicación escrita al Departamento de Comunicaciones de EL COLOMBIANO, carrera 48 No. 30 Sur 119, Envigado, Antioquia, o al fax (4) 335 93 35.

Diligencie el formulario que aparece en las páginas de EL COLOMBIANO o envíe la postulación al correo elcolombianoejemplar@elcolombiano.com.co
Llame a la Línea de Servicio al Cliente: 339 33 33.