HISTÓRICO
Otro magnicidio de la mafia que quedó impune
Juan Carlos Monroy Giraldo | Publicado el 02 de julio de 2009
El secreto del asesinato del gobernador de Antioquia Antonio Roldán Betancur se lo llevaron a la tumba los jefes narcotraficantes Pablo Escobar Gaviria, José Santacruz Londoño y los autores materiales del carro bomba que segó la vida del dirigente y seis inocentes más.

Hoy, 20 años después, hay un manto de impunidad sobre el magnicidio perpetrado el 4 de julio de 1989, aunque la investigación de las autoridades se inclinó por las pruebas que revelaron que detrás del crimen estuvieron sicarios del cartel de la droga de Medellín.

Ocho robustos expedientes judiciales recogen un intrincado caso con acusaciones a los carteles de Medellín y Cali, falsos testimonios, amenazas a fiscales y jueces.

El caso empezó en firme la misma semana del crimen, cuando las autoridades allanaron una vivienda en el barrio El Salvador, donde hallaron dinamita y un avión de aeromodelismo, que coincidió con un control remoto encontrado el mismo día del hecho en una alcantarilla, a pocas cuadras del sitio del atentado. Con este equipo fueron activados los 30 kilos de dinamita. En la vivienda fue armado el carro bomba.

Estos allanamientos condujeron a la captura de una decena de personas, algunas señaladas de negociar la compra de la dinamita. La mayoría fueron liberadas, como dos hombres que fueron suplantados para alquilar el inmueble.

Según el proceso, en enero de 1993, un juez acusó a seis personas (delincuentes con antecedentes) como coautores del homicidio con fines terroristas. Luego, los testimonios de algunos de ellos implicaron, como autor intelectual, a José "Chepe" Santacruz, del cartel de Cali. Los detenidos dijeron que éste determinó el crimen porque Roldán Betancur ordenó allanar unas fincas y destruir laboratorios suyos de drogas en Urabá.

Pero luego de la muerte de Pablo Escobar, esta versión perdió fuerza cuando varios de sus lugartenientes capturados, como "Popeye" y "El Arete", declararon que el atentado en realidad iba dirigido contra el comandante de la Policía Antioquia, Valdemar Franklin Quintero.

Ambos dijeron que un hombre de Escobar, alias "Julio Mamey", detonó el carro bomba por "error", cuando vio un carro Mercedes Benz blindado y escoltado, similar al del alto oficial que había seguido semanas atrás.

Según declaró "Popeye", Pablo Escobar se molestó por el error y solo dijo: "quedémonos callados, ya no hay nada que hacer".

Pero luego, en medio de la guerra entre los carteles, decidió aprovechar el repudio por la muerte de Roldán Betancur y bajo amenazas, consiguió que varios de los detenidos recluidos en Bellavista inculparan a Santacruz.

Las versiones de gente del cartel de Medellín indican que "Julio Mamey" huyó a Estados Unidos. Nunca fue procesado por el crimen.

Los únicos seis capturados fueron condenados a penas entre 10 y 20 años por participar en el hecho, mas no como autores intelectuales ni materiales, y obtuvieron rebajas. Solo uno continúa en prisión.