HISTÓRICO
PABLO ESCOBAR EN TELEVISIÓN
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    PABLO ESCOBAR EN TELEVISIÓN |
Por CARLOS ANDRÉS PÉREZ | Publicado el 08 de junio de 2012

Fui el primero en criticar una nueva serie sobre mafiosos cuando Caracol anunció que haría una basada en la vida de Pablo Escobar. Y lo hice porque creo que el tema, además de ser trillado, es peligroso por la dualidad en la que se puede caer: mostrar una parte de nuestra historia reciente, pero al mismo tiempo ensalzar a quienes nos hicieron tanto daño y dejaron rezagos de esa cultura del dinero fácil que aún vemos.

Sin embargo, por pura curiosidad vi la serie los primeros capítulos y me enganché. Y no es que me haya dejado atrapar por el morbo de las ametralladoras y los disparos, ni por la historia detrás de Escobar, sino que la serie me permitió revivir una etapa de mi vida que no había dimensionado en su momento.

Pertenezco a la generación de colombianos que padeció a Pablo Escobar en una época difícil: la adolescencia. En ese entonces lo que percibíamos con los compañeros del colegio y amigos de barrio, era un hombre con un inmenso poder que tenía la capacidad de ponernos toques de queda y retar al Estado en todos sus niveles. Pero la adrenalina de la juventud, que se nutre de este tipo de azares no comprendía el drama real.

Hoy en la televisión, al recordar los mismos episodios que vivimos, aparece un componente que parecía olvidado: el terror. ¿Y para qué revivir el terror?, cuestionan muchos (yo mismo hasta hace unos días). Precisamente para movernos a actuar. El cerebro humano, cargado con millones de años de evolución, tiene en el miedo a su más determinante motor, y sin duda alguna lo que produce esta serie de televisión es miedo.

Un compañero del colegio fue asesinado en la masacre de Oporto en 1990. A decir verdad hoy -22 años después- poco lo recordaba. Sentarme frente al televisor todas las noches ha logrado que reviva esa dura sensación de dolor e impotencia que seguramente la sociedad entera, que salíamos a la calle con la zozobra de dónde iba a explotar la siguiente bomba, ha refrescado.

Acertó Caracol en encargar de la producción a dos familiares de víctimas directas de Escobar, eso garantiza que de ninguna manera se le quiera dar talla de héroe a quien no lo fue. Y aunque hasta este momento hemos visto el lado humano de quien se enamora de su esposa y ve nacer a su hijo, esperamos que la serie muestre con más realidad el lado oscuro del que ordenaba bombas y asesinatos día a día.

Hay críticas a hacer un negocio de esto. Obviamente 'Escobar el patrón del mal' deja réditos para el canal y la gente implicada en su producción. Eso de ninguna manera le resta valor al objetivo final de la serie: evitar que por olvido o costumbre permitamos que surjan nuevos patrones del mal. Y tampoco somos tan ingenuos de pensar que una serie de televisión borrará la maldad de quienes quieren ganar dinero fácil y sucio. Pero la sociedad es una construcción colectiva y este tipo de producciones hacen su parte. El resto es nuestro.