HISTÓRICO
Papa Francisco cambió de tono sobre la homosexualidad, el aborto y la anticoncepción
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Reuter | Publicado el 20 de septiembre de 2013

La histórica entrevista del Papa Francisco obligará a los miembros conservadores de la Iglesia Católica a adecuar su manejo en temas como homosexualidad, aborto y anticoncepción, pero no se esperan grandes cambios en la doctrina, según expertos papales.

El Papa Francisco envió un claro mensaje a funcionarios desde la alta curia hasta las parroquias más remotas para que no se obsesionen con estructuras, normas y regulaciones y no pongan a la gente en guetos morales.

Sin embargo, fuentes de la Iglesia y comentaristas creían que la larga entrevista del jueves, pese a mostrar un tono radical de un hombre cuya humildad y toque popular lo distinguen respecto a su predecesor, no llamaba a un cambio rápido en las enseñanzas sobre la homosexualidad, anticoncepción y aborto que han amenazado con dividir a la iglesia.

De hecho, Francisco el viernes reiteró sin aspavientos la oposición de la Iglesia al aborto en un discurso a doctores católicos, y se refirió a quienes eran "injustamente condenados al aborto".

No obstante, la entrevista con el pontífice argentino, publicada seis meses después de que se proclamara al primer Papa no europeo en 1.300 años, obligará a los pastores que han condenado fuertemente la homosexualidad o a mujeres que se han practicado abortos a cambiar su tono.

El confesionario, les advirtió Francisco, "no es una sala de tortura", sin piedad, agregó, "incluso el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes".

"Sin dudas, esto es muy desafiante para quienes se habían dedicado tan fuertemente y por completo en la perspectiva anterior", dijo un alto prelado del Vaticano.

"Todos, especialmente los arzobispos y las conferencias episcopales, sentirán la necesidad de recalibrar sus prioridades, su estilo, su tono", agregó.

Piedad y acogida
En la entrevista, Francisco dijo que la Iglesia debe dejar atrás su obsesión en las enseñanzas sobre el aborto, la anticoncepción y la homosexualidad y ser piadosa y acoger a quienes no pueden cumplir algunas reglas.

"A menudo hemos puesto asuntos morales por delante de la fe en vez de lo contrario", concedió otro oficial, un monseñor que dirige un gran departamento del Vaticano.

"Lo que el Papa está diciendo es que las normas son una consecuencia de la fe. La fe no es una consecuencia de las normas. No puedes sustituir la fe con moralidad", agregó.

En otras palabras, dijo otra figura al interior del Vaticano, los católicos pueden esperar sermones que condenen el aborto, pero no sermones que excorien a las mujeres que se han sentido obligadas a terminar un embarazo a causa de su situación social o económica.