HISTÓRICO
Para salvar las especies solitarias
POR DIEGO AGUDELO GÓMEZ | Publicado el 17 de mayo de 2013
Hay un dodo solitario de vuelta en las islas Mauricio. Y no se resigna a ser el único de su especie por lo que viaja por el mundo buscando compañía. Se encarama en el lomo del elefante, encara a un león, visita a un oso polar, llega hasta los confines del pingüino. No encuentra un semejante para compartir su vida. Su historia conmueve y oprime el corazón.

Por supuesto, no es un dodo real. El último dodo vivo que pisó el planeta fue visto por un esclavo en el año de 1674. El que protagoniza esta historia hace parte de la animación con la que se promociona el sitio The lonely dodo, que busca recaudar fondos para que otras especies no tengan el mismo destino que esta ave, desaparecida hace siglos.

La influencia del hombre sobre el ecosistema tiene en riesgo de extinción a miles de especies. Sobre todo en lugares como las islas Mauricio, donde los animales evolucionaron con peculiaridades que los vuelven más vulnerables cuando se encuentran con el hombre.

En total, son 83 especies las que busca proteger esta campaña, amparada por la Fundación Durrel para la Conservación de la Vida Salvaje.

Dicha fundación ha creado una metodología que le permite recuperar especies que desaparecen de un área en particular. Primero determinan las causas de la desaparición, un equipo de científicos diseña posibles soluciones y finalmente aplican estrategias como restaurar el hábitat, controlar especies invasoras o capacitar a la comunidad.

Su nueva estrategia web introduce a un personaje fácil de querer a través del cual se puede apoyar la conservación de animales igual de solitarios.