HISTÓRICO
Parques de Antioquia: tanto, con tan poca inversión
  • Parques de Antioquia: tanto, con tan poca inversión | El puma es una de las especies que habitan en el parque nacional natural Paramillo. FOTO CORTESÍA DE MARTHA TONCEL, DE PARQUES NACIONALES NATURALES DE COLOMBIA
    Parques de Antioquia: tanto, con tan poca inversión | El puma es una de las especies que habitan en el parque nacional natural Paramillo. FOTO CORTESÍA DE MARTHA TONCEL, DE PARQUES NACIONALES NATURALES DE COLOMBIA
Por JUAN CARLOS VALENCIA GIL | Publicado el 15 de junio de 2013

De las 564.000 hectáreas que miden tres parques nacionales naturales que tienen territorio en Antioquia, 180.080 están en el departamento: todo un santuario de especies exóticas de fauna y flora y conservación cultural, pero que funciona con poco dinero y personal y está amenazado por grupos armados ilegales, cultivos ilícitos, tala y minería.

Las Orquídeas, Paramillo y Los Katíos son parte de las 57 áreas protegidas que administra Parques Nacionales Naturales de Colombia, entidad adscrita al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Cada uno de los parques funciona con un promedio de $300 millones que provee el Gobierno Nacional al año, más otro tanto donado por entes internacionales. En ellos trabajan, en promedio, 17 personas, entre funcionarios y contratistas.

Las Orquídeas es el único con toda su extensión en Antioquia: 32.000 hectáreas distribuidas entre Urrao, Frontino y Abriaquí. Su jefe, Héctor Velásquez Lema, afirma que en el departamento se deforestan al año unas 25.000 hectáreas, lo que lo hace uno de los primeros del país en esta materia. "Los bosques que le quedan están en el flanco occidental de la cordillera occidental, donde está el parque Las Orquídeas", añade.

Considera que uno de los principales problemas de los parques es la ocupación humana, pero aclara que no es culpa de la gente sino que se debe al fenómeno agrario colombiano.

Dice que allí no hay cultivos ilícitos, pero sí cacería y algo de minería de oro en modalidad de socavón, de la que los títulos se están liquidando por no cumplir todos los requisitos.

Como en los demás parques nacionales, está prohibida la construcción y se enfatiza en la educación ambiental.

En 1974, cuando fue creado este parque, ya había fincas con pobladores en la zona. Ahora viven unas 900 personas, entre indígenas emberas y campesinos, con las que el parque trabaja en restauración de ecosistemas.

Velásquez quiere tener ecoturismo y que las comunidades sean guías. Además, tiene un proyecto de investigación con plantas vasculares, que son las que transportan savia.

El parque Paramillo, entretanto, lo comparten Córdoba y Antioquia. De sus 460.000 hectáreas, el 30% (138.000) está en Antioquia, en Ituango, Peque, Dabeiba y Tarazá.

Su jefe, Antonio Martínez Negrete, destaca que el área es una de las principales estrellas hídricas del país. Allá nacen ríos como el Sinú, el San Jorge, el Esmeralda y el Ituango.

Cuenta que la biodiversidad es tan grande, que en 2009, durante 15 días, investigadores de varias universidades monitorearon 10 hectáreas e identificaron más de 3.000 especies, entre fauna y flora.

Sin embargo, reconoce que, desde 1948, "el parque ha tenido una historia muy ligada al conflicto armado interno del país. El territorio ha sido objeto de disputa de todos los actores armados. Pasará un largo rato para que abramos las puertas para el disfrute".

En Paramillo viven 15.000 personas: 10.000 campesinos y 5.000 indígenas embera katíos y embera chamí. De acuerdo con Martínez, los bosques nativos de 68.000 hectáreas del parque (60.000 en Córdoba y 8.000 en Antioquia) fueron intervenidos, lo que ha obligado a reforestar.

Los Katíos, por su parte, es el de menor territorio en Antioquia. En Turbo quedan 10.080 de sus 72.000 hectáreas. Las demás, en Riosucio y Unguía, Chocó. Pero no por ello es menos importante.

Su jefe, Santiago Felipe Duarte Gómez, resalta que en 1994, la Unesco declaró el parque como Patrimonio Natural Mundial, debido a su importancia en el intercambio de fauna y flora entre Centro y Suramérica.

No obstante, apunta que desde 2008 también figura en la lista de patrimonios mundiales en peligro. Explica que entre 2005 y 2008 hubo mucha extracción de madera en la zona, "pero ahora tenemos recorridos permanentes de vigilancia" y siembran árboles nativos, por lo que Parques Nacionales tratará de que el Comité de Patrimonio Mundial, de la Unesco, lo excluya de ese listado.

En Los Katíos solo viven unos 300 indígenas wounaan.

En cuanto a orden público, el coronel Rafael Ávila, jefe del Estado Mayor de la Séptima División del Ejército, que tiene jurisdicción en los tres parques, sostiene que hace unos seis años, el frente 34 de las Farc tenía presencia en Las Orquídeas, "pero la IV Brigada lo replegó hacia el río Atrato, Vigía del Fuerte y Murindó".

Explica que en Paramillo están los frentes 5, 18 y 58 de las Farc, pero que por presión del Ejército y autoridades judiciales, tanto los guerrilleros como su capacidad de sembrar coca disminuyeron 50 %. Resalta que alias "Jacobo Arango", jefe del frente 5, murió este año en combates con el Ejército, en límites de Tierralta e Ituango. Reporta que en Los Katíos está el frente 57 de las Farc y que allí hay cultivos de coca, que combaten el Ejército y la Armada.