HISTÓRICO
Partidos italianos, en punto muerto
  • Partidos italianos, en punto muerto | La centroizquierda de Pier Luigi Bersani no logró la mayoría en las parlamentarias. FOTO REUTERS
    Partidos italianos, en punto muerto | La centroizquierda de Pier Luigi Bersani no logró la mayoría en las parlamentarias. FOTO REUTERS
Por DANIEL ROJAS ARBOLEDA | Publicado el 26 de febrero de 2013

Ingobernable. Es es el estado actual de Italia, luego de unas elecciones en las que la ciudadanía además de marcar diferencia con la clase política tradicional, dio el aval a los "sanchos" de la contienda. Hoy ningún partido tiene el poder suficiente para lograr mayorías en el Senado, lo que deja a los partidos políticos en una suerte de punto muerto.

Los resultados, marcados por el gran ascenso del partido 5 Estrellas del comediante Beppe Grillo, dejaron a la coalición de centroizquierda con una mayoría en la Cámara baja pero sin los números necesarios para controlar al Senado.

Los mercados caían debido a la negativa reacción de los inversores ante la parálisis política causada por la elección, ante los recuerdos de la crisis que elevó los costos de endeudamiento del país a niveles insostenibles y llevó a la zona euro al borde del colapso en 2011.

"El ganador es: la ingobernabilidad", dijo el titular del diario de Roma Il Messaggero, haciéndose eco del estancamiento que tendrá que afrontar el país en las próximas semanas, en las que enemigos jurados se verán obligados a trabajar juntos para formar un Gobierno.

La situación resulta tan caótica, que en el tono burlesco de Beppe Grillo, los críticos sostenían que la mejor forma de resolver el fracaso político de los partidos tradicionales era repetir los comicios.

Aunque las cifras entregaron el triunfo en la Cámara de Diputados a la coalición de centroizquierda de Pier Luigi Bersani, con el 55 por ciento de los 630 escaños, en la Cámara alta el conteo de votos dejó un margen muy apretado.

En el Senado, Bersani obtuvo el 31,6 por ciento de los votos, seguido por la coalición de centroderecha, liderada por el expremier Silvio Berlusconi, que obtuvo el 30,71 por ciento.

"Está claro que el que no logra garantizar la gobernabilidad no puede decir que ha ganado", declaró ayer a la prensa Bersani.

"Grillo es el portavoz de unas inconformidades sociales que lo hacen aparecer como antisistema, pero que denuncia de una manera muy ambigua y no tiene propuestas políticas", dijo el italiano Marco Alunno, docente de la Universidad Eafit, al explicar los motivos de este fenómeno.