HISTÓRICO
Patrick Delmas, un verdadero galán con talñento actoral
  • Cortesía RCN | En Hilos de amor, Patrick Delmas hace el papel de Roberto White, un hombre que se verá inmerso en un triángulo amoroso con dos hermanas, papeles realizados por Carolina Acevedo (izquierda) y Carolina Guerra (derecha).
    Cortesía RCN | En Hilos de amor, Patrick Delmas hace el papel de Roberto White, un hombre que se verá inmerso en un triángulo amoroso con dos hermanas, papeles realizados por Carolina Acevedo (izquierda) y Carolina Guerra (derecha).
Colprensa | Publicado el 03 de octubre de 2010

A principios del año pasado Patrick Delmas estuvo al borde de un ataque de nervios. Mientras tenía llamado de grabación para la serie “Aquí no hay quien viva”, de siete de la mañana a seis de la tarde. Luego salía corriendo hasta el Teatro Nacional donde hacía parte del elenco de la obra “Closer”.
 
Jornadas maratónicas las que vivió este actor francés que ya lleva muchos años de trabajo en Colombia, más de doce. Ahora decidió no correr tanto, dedicarse sólo a un proyecto a la vez, para no seguirle robando tiempo a la familia.
 
Ahora, desde este lunes, 4 de octubre, protagonizará “Hilos de Amor”, una telenovela que el canal Caracol tiene preparada hace un buen tiempo, pero que estaba buscando el momento ideal para que hiciera parte de su parrilla del horario estelar.
 
En ella hace el papel de Roberto White, un hombre en medio de su separación matrimonial, que en medio de sus encuentros amorosos con varias modelos de su empresa, se verá inmerso en un triángulo amoroso con dos hermanas, papeles realizados por Carolina Acevedo y Carolina Guerra. 
 
Hace algunos meses terminaron las grabaciones de “Hilos de Amor”. ¿Cómo se siente ahora con su lanzamiento en Caracol? 
Hace un buen tiempo estaba esperando que saliera al aire porque es un proyecto televisivo interesante y diferente a lo que actualmente se ve en la pantalla. No deja de ser melodrama, pero tiene otras historias, otro color y escenarios. 
 
En la televisión actual se suelen emitir las producciones cuando aún no se han terminado de grabar. ¿Cómo se sintió haciendo “Hilos de Amor” sin la presión de estar al aire?  
Precisamente así, sin presión alguna. Se grabó con un ritmo no tan acelerado. Fue un proyecto que se realizó con mucha calma, donde se cumplieron con la historia, sin cortes ni alargues, que es lo que suele suceder cuando las telenovelas están al aire y aún se están grabando. 
  
¿Cómo construyó a Roberto White, su personaje?      
De la mano del director y los libretistas. Ellos me llamaron para hacer las pruebas de este personaje, y cuando lo conocí a fondo supe que podría ser interesante interpretarlo, porque tiene muchos matices humanos, es un hombre con talentos, con aciertos y desaciertos en la vida.
 
Siempre he visto el papel del actor como un instrumento a través del cual se desarrolla un personaje bien estructurado.  
 
¿Un galán? 
La primera impresión que puede generar es esa, la de ser un galán y aventurero, pero cuando los televidentes empiecen a conocerlo más, se darán cuenta que es un ser muy real. Un hombre moderno que pasa por una fuerte crisis emocional y busca las soluciones en los lugares menos indicados, en situaciones que suelen tener hombres que están en procesos de separación.
 
Por fuera, ante la demás gente, Roberto es un hombre que lo tiene todo, al ser presidente de una fábrica textil que lleva su apellido (White). Es un empresario adinerado, atractivo, casado con una mujer con la cual, para el mundo, forman un matrimonio perfecto, pero con quien no tiene ningún vínculo sentimental.
 
Detrás de esa máscara de la vida perfecta está un hombre en crisis, inmerso en una soledad que intenta apaciguar a través de amores pasajeros con modelos, pero es sólo un síntoma de sus serios problemas internos. 
  
¿Y el triángulo amoroso? 
Roberto, sin darse cuenta termina involucrado en un triángulo amoroso con dos hermanas. Ahí descubre que jugar con fuego es peligroso, porque con una de ellas siente realmente que puede llegar a creer de nuevo en el amor.
 
Por eso me gustó tanto Roberto, porque con su fachada de galán, puede llegar a presentar sus propios lados oscuros, sus inquietudes y sus dilemas. Son los retos que siempre buscamos los actores.
 
El mundo de las tablas 
 
¿Y el teatro? 
Hace año y medio estuve haciendo teatro y televisión a la vez y casi me vuelvo loco. Para quienes amamos hacer teatro una de las cosas más bellas es cuando extienden la temporada por la aceptación del público, pero esa vez, con “Closer”, dicho anuncio fue realmente doloroso. Significaba que seguiría saliendo de casa a las seis de la mañana para grabar “Aquí no hay quien viva” y luego hacer la función de la obra a las 8 de la noche. Sólo llegaba a dormir a casa.
 
Desde esa experiencia decidí que cada cosa debía tener su momento, y aunque deseo volver al teatro, entiendo que este es el momento de la televisión para mí, entonces me he concentrado en él.
 
Lo último que hice fue este año en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá con “Un sabor a Boris Vian” que es un monólogo que escribí, dirigí y actué, pero sólo fue para el FITB. 
 
¿Le interesa el trabajo detrás de escena? 
Me interesa el teatro en todos sus campos. Yo respiro teatro, el 90 por ciento de mi biblioteca son textos que tienen que ver con estas artes. Ahora, soy actor y la escena siempre me llama, pero me encanta explorar las facetas de la dramaturgia y la dirección, donde cada vez doy pasos más sólidos.  
 
Ahora, ¿En qué proyecto se encuentra? 
Estoy haciendo la nueva versión de “La Madre”, la telenovela que hace más de diez años protagonizó Margarita Rosa de Francisco y ahora produce Fox para RCN.