HISTÓRICO
Patrullero acusado de muerte de grafitero en Bogotá buscaría rebaja de pena
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Colprensa | Publicado el 04 de abril de 2013

La defensa de Diego Felipe Becerra anunció, al término de una audiencia en el proceso que se lleva contra el patrullero Wilmar Alarcón, que la defensa de este último presentó una propuesta para cambiar el tipo de delito imputado al uniformado, y así tener una pena menor si llega a ser condenado.

Según la abogada Miriam Pachón, el penalista que representa a Alarcón presentó una propuesta para que el patrullero aceptaba declararse culpable, siempre y cuando, se cambiara el tipo de delito de homicidio agravado a homicidio doloso.

Con esto, la pena pasaría a ser de 55 a 6 años de prisión. Sin embargo, Pachón aclaró que "ni las víctimas ni la Fiscalía van a permitir eso", pues dijo que se ha hecho" una investigación seria, ordenada y muy contundente". Además, llamó la atención de que el presunto crimen que se cometió fue en contra de un menor de edad.

Pachón también se mostró en desacuerdo con la actuación del abogado defensor de Alarcón y dijo que espera que el Consejo Superior de la Judicatura investigue si hay una intención de dilatar el proceso.

Respecto a esto, Gustavo Trejos, padrastro de Diego Felipe, señaló que se están presentando demoras y que, según él, "el abogado no preparó la audiencia", que ahora se realizará el próximo 15 de mayo.

Ausencia de los medios
El juez 43 de conocimiento no permitió el acceso a los medios de comunicación, pese a que en audiencias pasadas los periodistas sí han podido hacer hecho presencia.

La abogada Pachón dijo que los periodistas "pagaron los platos rotos", ya que "llenaron la sala con unos 25 policías" que supuestamente fueron a escuchar la audiencia con la finalidad de no violar los derechos humanos. La funcionaria judicial también argumentó la prohibición diciendo que se estaba llevando un caso de un menor de edad.

Trejos dijo además que pese a que esto es potestad del juez, "es deplorable que la Policía siga con su solidaridad de cuerpo" y añadió que son agentes que "podrían estar haciendo su trabajo en las calles y combatiendo la delincuencia".

La abogada consideró igualmente que con la presencia de las autoridades en la sala no solo se sienten intimidados, sino que recordó las amenazas de las que fue víctima por parte de un guardián del Inpec cuando estaba en la cárcel La Picota.