HISTÓRICO
Pena de muerte para hombre que asesinó a una colombiana en Miami
Efe | Publicado el 01 de febrero de 2013

Un juez de Miami sentenció este jueves a pena de muerte a un hombre declarado culpable del secuestro, violación y asesinato en 2002 de la joven colombiana Ana María Ángel, a quien le disparó en la cabeza mientras ella suplicaba por su vida.

Joel Lebron recibió la sentencia emitida por el juez William Thomas en un tribunal estatal después de que en octubre de 2012 un jurado recomendara que se le impusiera esa condena.

Las autoridades dijeron que Lebron, de 34 años, era el líder de un grupo integrado por otros cuatro hombres que secuestró a Ángel y a su novio, Nelson Portoblanco, de origen nicaragüense, cuando la pareja estaba de paseo en South Beach.

El acusado apuñaló más de 10 veces a Portoblanco y participó en la violación de la joven, de 18 años, de acuerdo con la Policía.

El abogado de Lebron, Rafael Rodríguez, declaró a medios al concluir la vista judicial que planea apelar la sentencia de su cliente, alegando que otros dos acusados en el caso no fueron condenados a la pena máxima.

Rodríguez, quien negó que el acusado fuera el líder del grupo, pidió al juez que le diera cadena perpetua a Lebron y de nuevo argumentó, al igual que en el transcurso del juicio, que su cliente tuvo una infancia traumática en un barrio de Puerto Rico, donde asesinaron a su padre.

Los miembros del jurado declararon culpable a Lebron el 28 de septiembre del año pasado, con una votación de 9 a favor y 3 en contra.

Lebron fue hallado responsable de asesinato en primer grado por la muerte de Ángel y de intentar asesinar a Portoblanco.

Las autoridades acusaron a Lebron de disparar dos veces en la cabeza a la joven de Medellín (Colombia) cuando ella suplicó por su vida de rodillas.

Según el informe policial, en la madrugada, cuando los novios se dirigían a su automóvil cinco personas de aspecto latino, con pistolas y armas blancas, los detuvieron para robarlos y los obligaron a subir a una camioneta.

Portoblanco ofreció resistencia y los acusados lo golpearon, lo acuchillaron y lo empujaron fuera de la camioneta.

Un automovilista que vio a Portoblanco pedir ayuda llamó a la Policía, que recogió al joven y lo trasladó a un centro médico.

El exnovio de Ángel declaró que había "esperado por esto durante mucho tiempo. Se hizo justicia".